"Sara Regalado * CP. Una de las aficiones preferidas del ser humano a lo largo de la historia ha sido medir el tiempo. Esto lo ha obligado a adentrarse en el movimiento de los astros, la posición de la tierra y la localización de cada país en el planeta.
El tiempo, sea medido o no, sigue su curso; sin embargo, el hombre necesita llevar un control de éste, de su paso, para tener registrada su historia y planear su futuro. Aunque ayer comenzamos un nuevo ciclo en el tiempo -un ano más- según el calendario gregoriano, diversos grupos humanos, de diferentes épocas y lugares, han propuesto métodos diferentes de medir el tiempo.
Simplemente en México existen dos calendarios representativos de nuestras culturas prehispánicas: el maya y el azteca. El calendario maya mide el ano solar de una manera más exacta que el calendario occidental moderno. Los mayas observaron el sol y la luna con tal precisión que les permitió predecir no sólo el cambio de las estaciones, sino los eclipses, estableciendo así las bases de su calendario.
""Una cosa increíble es que los mayas podían calcular el tiempo de una manera más exacta a la que tenía el mundo antes de 1960, cuando el Sputnik ruso salió al espacio y pudo medir lo largo del ano con precisión: 365.25 días. Los mayas tenían una diezmilésima de error, y nosotros, antes de esa medición, teníamos 2 diezmilésimas. Quiere decir que los mayas tenían un día de error cada 10 mil anos y nosotros 2 días de error en el mismo periodo, pero ellos no contaban con computadoras ni viajes al espacio"", según explica el arqueólogo Morales Cleveland.
Por su parte, el calendario azteca, creado por la cultura olmeca en el siglo XII antes de Cristo, es más parecido al calendario actual mundial; tiene un ciclo de 365 días con cuatro horas, el cual va del ano civil al Xihuitl.
Uno de los calendarios ancestrales que aún se utilizan en su nación de origen paralelo al gregoriano es el chino; su origen se asocia al Emperador Amarillo (Huang Ti Huang Di), alrededor del ano 2637 a. C., cuando introdujo 5 ciclos de doce anos regidos por animales distintivos: Rata, Buey, Tigre, Liebre, Dragón, Serpiente, Caballo, Oveja, Mono, Gallo, Perro y Cerdo.
El calendario chino tradicional es tan antiguo que sus orígenes se pierden en épocas brumosas. Dice la leyenda que sus primeros orígenes se remontan a los Xia, que habitaron aquellas tierras sobre el 2205 a. C., mientras otra tradición lo atribuye directamente al mítico Huangdi, unificador y primer emperador de la China, que vivió allá en el siglo III a. C.
El comienzo del ano en la era romana era marzo, y se llamó de esa manera en honor de Marte, dios de la guerra; abril, fue llamado así por ""Aperire"", en latín ""abrir"", que significaba el renacimiento de la primavera; mayo, en honor a Maia, la diosa de la primavera; junio, en honor a Juno, esposa de Júpiter y diosa del matrimonio.
Luego, en los anos de Julio César, Quinctilis se cambió por julio en su honor, y un poco más tarde, en los anos del emperador Augusto, se cambió Sextilis por agosto. Febrero fue llamado así en honor a Februa, el festival de la purificación, y enero viene de Jano, dios de las puertas.
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