Tiranía de Herodes en la rosca

"Verónica Huesca * CP. Este 6 de enero se celebra el Día de los Reyes Magos, o mejor dicho, sabios astrónomos que son citados como personajes importantes de la Biblia y, más concretamente, en el Nuevo Testamento, que llegaron a Belén partiendo del Oriente con el fin de buscar al nuevo rey que habría de nacer.

En las escrituras no se abunda mucho sobre su origen, personalidad o rasgos, ni siquiera sus nombres.

Se asume que eran ""sabios"" o astrónomos, -llamados ""magos"" en aquella época-, porque venían siguiendo una estrella que presagiaba la llegada de dicho rey.

Como venían con regalos, la tradición los describe como reyes bondadosos con presentes para todos, asignándole un nombre y rasgos específicos a cada uno.

Melchor era un anciano blanco con barbas blancas. Su regalo para Jesús era oro, representando su naturaleza real.

Gaspar, por su parte, era un joven moreno, y su regalo fue el incienso, que representa la naturaleza divina de Jesús.

Mientras que Baltasar, de raza negra, llevaba como obsequio para Jesús, mirra, que representa su sufrimiento y muerte futura.

Fue cuando llegan a Belén que el rey Herodes temió que su poderío se viera amenazado por el nacimiento del futuro Mesías, y por ello manda a buscarlos con el único fin oscuro de seguirlos y así conocer el paradero del Nino Jesús y matarlo.

Los sabios, que no sospechan eso, encuentran al Nino, lo adoran y le otorgan sus obsequios. Entonces un ángel previene a los Reyes de las intenciones que Herodes guardaba, así que no regresan donde él. Iracundo, el rey manda a matar a todos los ninos menores de dos anos.

Al pasar el tiempo, estas tres enigmáticas personalidades fueron dotadas de virtudes y se volvieron protagonistas de tradiciones como la partida de la rosca de Reyes.



Origen de la rosca

Desde el siglo XIV existía la costumbre de compartir durante las fiestas de fin de ano una tarta o pastel, que más tarde, en Francia durante el siglo XVI, se transformó en la rosca que conocemos hoy.

Esta celebración fue cristianizada para sustituir la costumbre pagana que se realizaba en honor al dios Jano, de ""elegir un rey de las fiestas"", convirtiéndose en un recordatorio de los tres Reyes Magos.

De esta forma, las familias se reunían alrededor de una rosca de pan dulce, adornada con azúcar y frutas cristalizadas, en la que habían escondido un haba como símbolo de la huída y de la persecución del rey Herodes. Aquel que al partirla encontrara la leguminosa era nombrado el rey y recibía homenajes y regalos todo el ano.

Esta costumbre llega a México durante el Virreinato.

Hoy en día, el haba ha sido sustituida por una figura de plástico escondida en el pan, representando al Nino Dios. El cuchillo con el que partimos la rosca hace alusión al peligro que representaba Herodes.

La persona que encuentra la figura será el anfitrión de la celebración del día de la Candelaria, el 2 de febrero. Esta persona se compromete a hacer una ofrenda a los 40 días de nacido Jesús, y se celebra una cena muy tradicional.

"