Dicen que Chilpancingo no es una ciudad violenta y que la inseguridad que registra en los últimos años es la misma que se vive en todo el país. Dicen que Chilpancingo es el lugar de las avispas, donde se realizará el primer Festival de Poesía Avispero, del 22 al 24 de julio para mostrar dos cosas: que la poesía puede recomponer el tejido social de la región y que éste no es un campo de batalla, sino una ciudad tranquila.
Así lo dijo Mauricio Leyva Castrejón, subsecretario de Formación y Vinculación Cultural de Guerrero, quien afirmó categórico que existen todas las condiciones de seguridad para que se lleve a cabo este encuentro en el que participarán 16 poetas, entre ellos la venezolana María Auxiliadora Álvarez, el canadiense Paul Bélanger, el argentino Jorge Aulicio y los colombianos Fernando Herrera, Hugo Jamioy y Fabio Jurado.
El festival, en donde también participarán los mexicanos Rocío Cerón y Ángel Ortuño, el uruguayo Rafael Courtoise y la salvadoreña Lauri García-Dueñas, contará con una inversión de 500 mil pesos, porque no ha nacido como un macrofestival, a partir del cual se buscará posicionarlo como el más importante del país.
“El Festival Avispero de Chilpancingo, que incluirá poetas nacionales, internacionales y guerrerenses, intentará convertirse en un centro de construcción comunitaria, donde la poesía sea parte de nuestras vidas, de nuestras acciones y de nuestras relaciones culturales, sociales, políticas, ecológicas y hasta económicas… para recuperar la vida cultural de Guerrero”, apuntó Pedro Serrano, coordinador del festival.
Por su parte, Leyva Castrejón reconoció que éste será un festival pequeño al que no se le dará una inversión mayor. “En este caso los poetas vienen a participar de corazón; toda aportación al arte siempre será simbólica. Siempre. En ese sentido, la inversión es poca, es un festival que empieza con algo pequeño, sólo con representaciones importantes para nosotros”.
Por último, a la pregunta de si se aplicará algún operativo de seguridad especial por este festival, Leyva aseguró que Chilpancingo, “y lo quiero repetir por octava ocasión, es una ciudad muy pequeña –con apenas 240 mil habitantes—, vigilados permanentemente por la situación de la zona con cuatro retenes con 10 o 15 elementos en cada uno. Así que es un lugar seguro”.












