A Tom Cruise podrán dolerle los números de Digger, pero no reniega de la película. Mientras la cinta dirigida por Alejandro González Iñárritu enfrenta malas críticas y un flojo arranque en la taquilla, el actor salió a defender el trabajo realizado.
“Estoy muy honrado de haber tenido la oportunidad de crear esta película junto a artistas tan talentosos”, escribió Cruise en Instagram.
Y aunque el panorama económico pinta bastante menos bonito, agregó: “La experiencia fue verdaderamente inolvidable y estoy muy orgulloso de lo que creamos”.
El problema es que el orgullo todavía no se convierte en dólares.
Nuevo personaje
Digger, en la que Tom interpreta a un magnate petrolero responsable de un desastre ecológico, costó entre 160 y 180 millones de dólares, más otros 100 millones destinados a la promoción.
Sin embargo, debutó con apenas 8 millones de dólares en Norteamérica y otros 12 millones internacionalmente: unos 20 millones globales. El estudio esperaba entre 18 y 20 millones únicamente en su estreno norteamericano, mientras analistas consideraban que necesitaba superar los 40 millones.
Ahora, se calcula que tendría que recaudar entre 300 y 350 millones de dólares mundialmente para alcanzar su punto de equilibrio en cines. De no levantar, las pérdidas podrían rondar entre 150 y 200 millones de dólares.
El golpe llegó por partida doble: Verity, protagonizada por Anne Hathaway, conquistó el primer lugar con 62.5 millones globales.












