La frenética acción de “Inferno” lleva incrustada una advertencia sobre los peligros de buscar soluciones simples a problemas complejos. El astro Tom Hanks dice que el tema hace eco en la actual contienda electoral por la presidencia estadounidense.
“Inferno”, título de su nueva película, coloca al profesor Robert Langdon (Hanks) en el camino de una plaga mortal elaborada por el científico millonario Bertrand Zobrist (Ben Foster) con un fin humanitario retorcido: acabar con las guerras, la pobreza y el hambre exterminando a la mitad de la población mundial.
Hanks claramente tiene en mente por quien votará para ser el presidente de Estados Unidos, ya que este país necesita “visión y liderazgo y alcance, en lugar de un almacén único con todas las soluciones”.
“No soy un activista político ni tampoco un animal de política, pero diré que yo voy a votar por ella (Hillary Clinton), porque creo que este es un maratón para resolver no solo los problemas más obvios, sino aquellos que están por venir”, añadió el actor.












