Tom Holland, un Spider-Man solidario y feminista

Tom Holland, un Spider-Man solidario y feminista

Cuando recientemente Tom Holland tuvo un retraso en su cita con los medios de comunicación fue fácil creer que se debía a un capricho de estrella, sin embargo esa mañana había acudido —fuera de su actos oficiales— a visitar a niños enfermos del Hospital Niño Jesús disfrazado del superhéroe.

Pero demás, el niño de Lo imposible, donde trabajó con Naomi Watts y J. A. Bayona (a quienes considera, además de amigos, mentores), también se identifica con otras causas, sin que estas lleguen a chocar con sus lealtades laborales.

Por ejemplo en las últimas semanas la única película de superhéroes de la que se habla es Wonder Woman. La película de Patty Jenkins ha demostrado a una industria machista que las mujeres también golpean como los hombres y que las directoras pueden reventar la taquilla. Spider-Man es un personaje de la competencia —DC Cómics—, pero Tom Holland se ha rendido a los pies de la Mujer Maravilla.

Por primera vez DC le ha ganado a Marvel la partida. La primera heroína de estos llegará en 2019 interpretada por Brie Larson. Mientras tanto, no les queda más remedio que reconocer la evidencia y luchar porque haya más mujeres de acción.

“Por supuesto que hacen falta más películas protagonizadas por superheroínas. Es muy importante y ya era hora de que ocurriera. Estoy muy contento del éxito de Wonder Woman. Está teniendo el reconocimiento que se merece. Es una progresión importante en nuestra industria y espero que ocurra una y otra vez”, cuenta el actor de 21 años.

En respuesta a los comentarios racistas que recibió su compañera de reparto Zendaya cuando se anunció su fichaje en el filme, señaló: “Creo que la industria está mejorando en ello, y lo importante es que escogen a las personas ideales para el papel, no por su raza. Poder tomar esas decisiones y ser valientes. Estoy contento de participar en una película en la que no cogen a la gente por el color de su piel, sino por el talento que han demostrado”.

Para Holland el éxito de las películas de superhéroes tiene que ver con el contexto que se vive, pero no porque puedan tener lecturas políticas, sino “porque creo que son muy valiosas porque son una forma de que la gente desconecte y puedan mostrar solidaridad entre ellos como público”.