Después de la polémica de su separación oficial de Óscar Ruiz, Alejandro Tomassi dice que hoy su corazón está en receso. “Lo que te puedo decir es que los artistas como en la película de El Cisne Negro no podemos estar totalmente en pareja porque te quita tiempo, te resta energía, te quita la posibilidad de llegar a un buen punto”, pero, contrario a lo que podría entenderse con esta declaración, el actor no pierde la esperanza en el amor.
“Yo pienso que eso se va a dar, con el tiempo llegará la persona adecuada, tal vez llegue una persona que realmente le guste cómo soy, que aguante mis tiempos y mis destiempos porque a veces no tengo tiempo para nada, nosotros los artistas no tenemos tiempo para dedicarle a otra persona, es muy difícil porque cada quien tiene cosas que hacer”, agregó.
Actualmente, Tomassi está ensayando su personaje en la puesta en escena Capricho, que se estrena el próximo 18 de octubre. “Mi papel es Armando Zetina, es un exbailarín retirado que ahora es coreógrafo y se dedica a montar las coreografías de los bailarines en el lugar donde ocurre la obra. Es un personaje involucrado con la gente de allí, él es un hilo conductor porque es la voz que está entre los dueños del lugar y los artistas, está enterado de todo lo que está pasando”, señaló.
En el montaje de Rodrigo Vidal compartirá créditos con Omar Fierro. Uno de los objetivos es que la obra salga del montaje y la gente, desde su asiento, tenga sensaciones de lo que ocurre con olores, temperaturas y colores. Además, la historia transcurre en varias décadas.
Alejandro también está trabajando en la segunda temporada de Por amar sin ley, donde se convierte en el padre de Roberto (Chema Torre), un hombre que vive en una casa de adultos mayores donde se enamora, pero como es muy coqueto con todas las mujeres, le resulta difícil que quien le gusta lo acepte.











