Traducen los trazos de Anaïs Nin

Anaïs Nin es traducida por la también escritora Cristina Rascón. Cortesía
Anaïs Nin es traducida por la también escritora Cristina Rascón. Cortesía

Sale a la luz por primera vez en español Collages, la última novela que publicó en vida la autora francoestadounidense Anaïs Nin (1903-1977), considerada su obra de mayor madurez, con laque abandonó esa literatura autobiográfica y erótica de sus diarios.

En entrevista con Excélsior, la traductora Cristina Rascón detalló que esta narración era una publicación pendiente en lengua española, no sólo porque se aleja de la autobiografía y el erotismo, sino porque en este ejercicio literario consiguió su plenitud como narradora.

En este libro —publicado por el sello Cal y Arena— Anaïs Nin practicó una técnica semejante a la de un artista visual, donde ella experimentó una fórmula transdisciplinaria, al contar una historia como si pintara un ‘collage’ o montara una instalación”, explicó la traductora.

“Digamos que ella trasladó a su escritura las técnicas que los protagonistas usan en su trabajo artístico. Es una obra de madurez en la ficción de la autora”, sostiene Rascón, quien también es narradora, poeta, haikuísta y traductora de poesía japonesa.

Collages está basada en la pintora vienesa Renate Druks, una de las amigas más cercanas de Nin, quien sostuvo varias relaciones con hombres homosexuales, las cuales, según los diarios de la autora, terminaban de forma trágica y dolorosa.

El amante de Renate en la novela se llama Bruce, nutrido de Paul Mathiesen y Ronnie Knox, mientras Renate —que quiere ser editora e inicia una revista cultural— se traslada de un lugar a otro en busca de ese amor llamado Bruce, mientras cruza Austria, Estados Unidos, Holanda y México, para retornar a Austria.

A través de esta novela, los personajes nos llevan a Estados Unidos; nos aportan una visión cosmopolita y universal de la búsqueda del amor y del sentido de la vida.

Uno de los detalles más interesantes de esta novela es que la narradora buscó la técnica de collage para contar la historia. “Yo creo que es una cúspide que culmina la búsqueda narrativa de Anaïs Nin, la búsqueda de la libertad, de la pintura, la música e incluso de sus diarios”, señala.

Porque a menudo se le ha etiquetado a Nin como un icono de la libertad, la transgresión y la escritura autobiográfica y erótica, reconoció. “Digamos que se le ha encasillado en la escritura del yo y en la escritura erótica. Sin embargo, ella quería explorar otro tipo de narrativa más artística y es lo que consigue en ‘Collages’, una novela muy distinta de sus diarios, que era una forma de sicoterapia”, agrega.

Lo cierto es que ella no sólo escribía por motivos literarios. Un ejemplo es el tomo Delta de Venus, que escribió porque quería ganar dinero. “Pero hubo un tiempo en que ella se negó a publicar ese conjunto de relatos, y no fue hasta que entendió que era una de las primeras escritoras que abordaban la literatura erótica y comprendió que era mujer parteaguas en ese género”, dice Rascón.