Tras el verdadero código Da Vinci

Este método ya ha sido usado con éxito para identificar los restos de personajes como el rey Ricardo III de Inglaterra y Miguel de Cervantes. Cortesía
Este método ya ha sido usado con éxito para identificar los restos de personajes como el rey Ricardo III de Inglaterra y Miguel de Cervantes. Cortesía

Es un misterio de 500 años cuya solución podría requerir la colaboración de la reina de Inglaterra, el papa y el millonario Bill Gates. Un equipo internacional de científicos intenta rastrear los verdaderos restos de Leonardo da Vinci, extraer su ADN para arrojar nueva luz sobre su carácter y crear un modelo del aspecto que tenía ese gran genio del Renacimiento.

Se prevé que será difícil desentrañar el verdadero código Da Vinci, y algunos de los expertos más destacados en genética –entre ellos algunos que colaboraron con la FBI para identificar a las víctimas de los ataques del 11-S en Estados Unidos– estarán trabajando en este caso.

Para este proyecto se podrían retirar cabellos de pinturas que se sabe que son de su autoría. Se podría pedir a los propietarios de algunos de sus diarios manuscritos –como la reina Isabel, el Vaticano y Gates– que los faciliten para hacer pruebas de huellas digitales, y se podría solicitar a presuntos descendientes que proporcionen muestras de su ADN para analizar.

Jesse Ausubel, vicepresidente de la Fundación Richard Lounsbery, que ha ayudado a crear el proyecto, señaló: “Creo que todos en el grupo creen que Leonardo, que dedicó su vida al avance del arte y la ciencia, quien se complacía en resolver enigmas y cuyos diversos talentos y percepciones siguen enriqueciendo a la sociedad cinco siglos después de su muerte, recibiría con agrado la iniciativa de este equipo... de hecho, probablemente le encantaría encabezarlo si viviera hoy”.

Da Vinci, famoso por la Mona Lisa y La última cena, es considerado posiblemente el pintor más grande de la historia. También diseñó máquinas capaces de volar siglos antes de la era del vuelo –incluso un prototipo de helicóptero– y dibujó estudios increíblemente intrincados de la anatomía humana y animal.

Sin embargo, siempre ha sido un misterio para los historiadores, en parte por su obsesión con el secreto.