"Sara regalado * CP. En el marco del 118 aniversario de Tuxtla como capital del estado de Chiapas, el cronista oficial de esta ciudad, José Luis Castro Aguilar, compartió la historia que envuelve a este trascendental suceso ocurrido en agosto de 1892.
En la Casa de Cultura ""Luis Alaminos Guerrero"" fue donde el fundador de la biblioteca del Congreso del Estado dictó una conferencia en la que relató los antecedentes, el contexto y los personajes involucrados en torno a este hecho.
""La primera vez que hubo problemas por la residencia de los poderes públicos del estado, entre dos ciudades hermanas, fue en 1833, cuando don Joaquín Miguel Gutiérrez, gobernador constitucional del estado, de origen tuxtleco, promulgó el decreto que ordenaba el traslado temporal de los poderes públicos de la ciudad de San Cristóbal a la de Tuxtla, por problemas del gobierno del estado con el clero y los sancristobalenses conservadores. El traslado se efectúo el 19 de febrero de 1834; pero el 25 de mayo del año siguiente (1835), con la llegada del nuevo gobernador, don José Mariano Coello, de origen sancristobalense, se decreta la restitución de los poderes a su antigua sede"", relató el cronista.
Según contó José Luis Castro Aguilar, el 4 de enero de 1858, siendo gobernador constitucional del estado don Ángel Albino Corzo, originario de Chiapa (hoy de Corzo), del Departamento de Chiapa, ordena nuevamente el traslado de los poderes a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, por problemas políticos con el clero de la colonial ciudad, por haber puesto en vigor las Leyes de Reforma y la nueva Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (1857) y haber promulgado la nueva Constitución Política del Estado de Chiapas (1858), que afectaban los intereses del clero nacional y, en particular, del clero chiapaneco. Por tal motivo, el clero y los conservadores sancristobalenses desconocen a las dos constituciones políticas y a los gobiernos federal y estatal, que no pudieron alcanzar su objetivo. Sin embargo, tres años más tarde, el 18 de enero de 1861, don Ángel Albino Corzo regresa nuevamente los Supremos Poderes del Estado a su antiguo asiento.
Al revisar los documentos que sustentan la historia, Castro pudo encontrar que el 1 de febrero de 1864, don José Gabriel Esquinca, gobernador interino del estado, originario de Tuxtla Gutiérrez, nuevamente ordena el traslado de poderes a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez; en esta ocasión, porque las fuerzas conservadoras, encabezadas por el cura y guerrillero Víctor Antonio Chanona y Juan Ortega, intentaban tomar el gobierno del estado. Fuerzas rebeldes que ya habían desconocido a la Constitución Política Federal y la particular del estado, por lo que se dio una sangrienta lucha entre imperialistas y republicanos.
""Cabe hacer mención de que durante el gobierno de don José Gabriel Esquinca los liberales chiapanecos derrotaron a los imperialistas, en la memorable batalla del 21 de octubre de 1863 en la ciudad de Chiapa, en que las fuerzas republicanas se vistieron de gloria"", resaltó Castro Aguilar.
El 31 de diciembre de 1867, don José Pantaleón Domínguez, gobernador constitucional del estado, originario de Comitán, ordena el traslado de poderes, pero en esta ocasión no a su antigua sede, sino a la ciudad de Chiapa. Cinco años más tarde, el 26 de octubre de 1872, después de su segunda reelección, don José Pantaleón regresa los poderes a su primitiva sede, San Cristóbal Las Casas.
En este ir y venir de los poderes del estado de Chiapas, el forcejeo llegó a su fin en 1892. ""El 1 de junio de 1892, Emilio Rabasa, gobernador Constitucional del Estado, originario de Ocozocoautla, del Departamento de Tuxtla, traslada los poderes públicos temporalmente, con autorización del Congreso del Estado, a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, por problemas políticos con el alto clero y los sancristobalenses conservadores. Ya estando en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, promulga un nuevo decreto el 11 de agosto del mismo año, en donde se declara categóricamente que la ciudad de Tuxtla Gutiérrez sería en lo sucesivo la residencia de los poderes. Todos estos vaivenes, de las ciudades de San Cristóbal a Tuxtla y, en particular, la promulgación del último decreto que declaró a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez como la sede definitiva de los poderes públicos, crearon en los sancristobalenses un sentimiento de animadversión contra los tuxtlecos, lo que culminó con varios enfrentamientos entre las dos ciudades hermanas"", concluyó José Luis Castro Aguilar.
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