Tren Maya es el mayor corredor cultural

Alejandra Frausto, secretaria de Cultura, afirmó que ahora sitios como la Zona Arqueológica de Palenque, en Chiapas, podrá ser visitada gracias el megaproyecto del Tren Maya, al que calificó como el “mayor corredor cultural que se haya creado”, durante la inauguración del Pabellón Reina Roja, del Museo de Sitio Alberto Ruz L’huillier.

La inauguración se llevó a cabo el domingo 7 de marzo, en presencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, la secretaria Frausto, el director del INAH, Diego Prieto; el gobernador de Chiapas, Rutilio Escandón, el gobernador de Tabasco, Adán Augusto López; el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons, así como los Arnoldo González Cruz y Miguel Ángel Vázquez Mercado.

Con respecto a la Reina Roja, Frausto señaló que la mujer de época prehispánica será el “símbolo ancestral de la mujer contemporánea”. Además, en repetidas ocasiones dio las gracias al Presidente “por haber luchado por la libertad que ahora se ejerce y no solo se anhela”.

En su intervención, el director del INAH, Diego Prieto recordó que el hallazgo arqueológico de Tz’akbu Ajaw, mejor conocida como la Reina Roja, en 1994, se dio cuando se hacían los trabajos arqueológicos en el templo XIII de Palenque, anexo al Templo de las Inscripciones.

El objetivo inicial, detalló el antropólogo, era conocer la secuencia constructiva y la forma como fue edificado el basamento. Sin embargo, durante las excavaciones fue localizado un pasaje abovedado que conectaba a una subestructura integrada por tres cámaras alineadas de este a oeste.

“La cámara central fue utilizada para depositar un entierro dentro de un sarcófago monolítico, acompañado de un singular conjunto de ofrendas. El análisis inicial dijo que se trataba de un entierro femenino, cubierto de cinabrio o sulfuro de mercurio de color intenso y un ajuar con numerosas piezas distintivas alrededor de la osamenta”, indicó Prieto.

El 18 de abril de 1994 fue descubierta la tumba. A falta de información, los restos óseas fueron bautizados como Reina Roja, “por poseer los atributos de un alto dignatario y por el color del cinabrio”. Los estudios posteriores permitieron precisar que se trataba de la señora Tz’akbu Ajaw, a quien las evidencias señalan como la consorte de Pakal el Grande.