Los extraños comportamientos de la recién estrenada familia presidencial de Estados Unidos han sido el foco de atención de los medios de comunicación internacionales, los cuales han creado toda una serie de teorías que apuntan a que entre los Trump algo no anda muy bien.
Primero fue Melania y su “entrenamiento” por parte de Donald Trump con miras a su “autocontrol” para ser la perfecta primera dama. Ahora el asunto se vuelve más serio al existir indicios de que el hijo de ambos, Barron, padece autismo.
Tras se investido Trump como presidente de la Unión Americana, Barron fue captado por la cámara con actitudes y expresiones desorientadas, lo que explicaría los motivos que han llevado a pensar que efectivamente es autista, aunque otros aseguran que es solo un niño ahogado en la polémica de sus padres.












