MdR. * CP. Gracias a una excavación británica en 1992, se dio a conocer el interior de la tumba del nino rey, desatándose numerosas teorías sobre su vida y muerte. Una reciente reconstrucción, hecha mediante el uso de métodos de alta tecnología, permite concluir que no fue envenenado. También se observa que la forma del rostro y el cráneo guardan gran similitud con la famosa escultura que muestra a Tutankamen, nino emergiendo de un loto como el sol-dios durante un amanecer.











