"México * SUN. En su reencuentro con el público mexicano, al que pidió perdón ""por tardar tanto tiempo en regresar"", ""U2"" se aduenó del escenario del estadio Azteca durante 130 minutos en los que convocó a la complicidad de cerca de 80 mil seguidores que lo ovacionaron sin que importara la mala calidad sonora que por momentos rebotaba por las paredes del recinto futbolero.
Fueron dos horas con 10 minutos de explosión, de vértigo. No se necesitaba demasiado para conseguir que la multitud llegara al éxtasis. Bastaba con que Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. entonaran algunas de sus canciones para que brotara la magia. Y sucedió.
A las 21:25 horas ""City of blinding light"" marcó el inicio de la velada y siguieron ""Vértigo"", ""Elevation"" y sus más grandes éxitos. Toda la potencia de la banda irlandesa se dejó sentir desde el principio en el recinto donde distintas generaciones se identificaron con la voz libertaria de Bono.
Lo mismo cincuentones que jóvenes corearon las canciones que el grupo interpretaba.
Activista de tiempo completo, Bono aprovechó la interpretación de ""Where the streets have no name"" para hacer aparecer en el fondo banderas de naciones de América mientras cuestionaba la vigencia del sueno americano y europeo y clamaba por la defensa del sueno cubano, nicaragüense, chileno o mexicano.
De México, dijo, es ""un país del futuro"", así como ""U2 es una banda del futuro"". Luego de dos horas, el grupo se despidió del escenario.
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