Un año más sin Bukowski, el genial “viejo indecente”

A 23 años sin Charles Bukowski se le recuerda por una de sus declaraciones: “Mi ambición está limitada por mi pereza”. Toda su literatura gira en torno a su propia vida; obsceno e indecente, jugador y apostador, alcohólico empedernido e incluso violento.

En su poema “Cómo ser un escritor” enumera las condiciones que a su juicio debe tener todo aspirante a literato. Recomienda el autor estadounidense no hacer demasiado ejercicio, dormir hasta el mediodía, evitar las tarjetas de crédito y alejarse de las iglesias y los museos, tomar mucha cerveza y fornicar con muchas y bellas mujeres. Pide ser paciente y esperar. Si nada funciona, de cualquier forma, dice, todo estará bien.

Como en todo su trabajo, es Charles Bukoswki su propio personaje. Para unos inmaduro y simplón, para otros un renovador del lenguaje que “pega duro” a la hora de contar una historia. Hank, como le llamaban sus compañeros de escuela, “no puede pasar desapercibido” para nadie. Bukowski es un autor de culto, al que adoran algunos, pero al que también desprecian otros; lo cierto es que un autor cuya literatura no pasa desapercibida y nadie está indiferente a ella. Eso es lo que finalmente busca la literatura: provocar.

Por si faltara un atributo negativo, también se le achaca ser un mentiroso que afirmaba haber nacido en California, aunque realmente su origen está en Andernach, una pequeña cuidad de Alemania, donde Henry, el padre de Bukowski, conoció siendo soldado raso a Katherine Fett. Con el pequeño Charles en brazos, la familia se trasladó a Estados Unidos; en el domicilio 4511 de la Calle 28 Oeste de Los Ángeles transcurriría la infancia del futuro escritor.

La adolescencia de Bukoswki transcurriría en el número 2122 de Longwood Avenue. Para entonces su personalidad había comenzado a definirse: más bien esquiva y gruñona; además, la aparición de acné en su rostro acabó por alejarlo de las chicas de su edad y a cuajar su carácter. Estudiante del Mount Vernon Junior High, creció frustrado, tímido, callado y solitario. Carecía de amigos y ánimo para acercarse a hablarle de amor a sus compañeras de escuela.

Fue autor de 27 poemarios vehementes y protagonista de un centenar de escándalos. En 1978 Charles Bukowski se mudó junto con su esposa Linda Lee Bukowskia a San Pedro, California, donde continuó escribiendo prolíficamente hasta su muerte.