Un diciembre

"Salvajismo con las mujeres, incluidas las embarazadas; brutalidad con los niños y bebés. Monstruosas mutilaciones masculinas y femeninas, previas a los asesinatos. Empalamientos, personas quemadas vivas. Horrores perpetrados por el Ejército de Guatemala contra las comunidades mayas durante largas décadas, pero principalmente en el ""quinquenio negro"" (1978-1983), son evidencias registradas en mil 500 páginas del informe ""Recuperación de la Memoria Histórica"", emitido en 1998 por la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala.

Estas evidencias destacan hechos producidos alrededor del 7 de diciembre de 1982, cuando una unidad de kaibiles -tropas especiales- entró en el poblado de Las Dos Erres, pequeña aldea maya del Petén al norte de Guatemala, para asesinar a 201 campesinos desarmados, en su mayoría mujeres y niños. Después de 29 años de los hechos, cuatro exkaibiles han sido juzgados por aquellos crímenes y condenados el 2 de agosto a 6 mil 30 años cada uno de ellos.

""Hoy se ha roto ese muro de impunidad y afortunadamente empezamos a saborear esas mieles de la justicia"", exclamó Aura Elena Farfán, de la Fundación de Detenidos-Desaparecidos de Guatemala (Famdegua), quien actuó como querellante adherida en el proceso contra los ex militares en representación de los familiares de las víctimas, tras darse a conocer la sentencia dictada por unanimidad, por los tres jueces que integraron el Tribunal de Alto Riesgo.

La jueza Patricia Bustamante, quien leyó la sentencia, explicó que ello resulta de sumar 30 años de condena, por el delito de asesinato, para cada ex militar por cada uno de los 201 crímenes, más 30 años por el delito de incumplimiento de deberes contra la humanidad. Sin embargo, en la resolución del tribunal, que presidió la jueza Jazmín Barrios y que además de Bustamante integró también Pablo Xitimul, quedó establecido que los sentenciados sólo deberán cumplir cada uno la pena máxima de 50 años por el delito de asesinato, de acuerdo con lo establecido en el Código Penal vigente.

Esta noticia de horrores me recordó el 22 de diciembre de 1997, cuando un grupo armado mató a 45 indígenas tzotziles en el poblado de Acteal, Chiapas. Fue un caso similar al acontecido en Las Dos Erres, Guatemala, porque también eran campesinos mayas desarmados, en su mayoría mujeres (22) y 18 niños (6 hombres), con la diferencia de que, a 14 años, sólo existen exonerados, 20 liberados y otros premiados con puestos públicos.

En ese entonces, Emilio Chuayffet, actual diputado priísta y recién flamante presidente de la Cámara de Diputados, fungía como secretario de Gobernación y fue advertido de todo lo que podía pasar en el municipio de Chenalhó desde octubre, es decir, dos meses antes de los violentos actos. Chauyffet posee una larguísima trayectoria como funcionario público, la mayor parte de ésta en el Estado de México, dado que fue presidente municipal de Toluca y gobernador del Estado.

El escritor francés, Nobel de literatura, Anatole France sentencio: ""Los necios se imaginan que porque el fallo contra una maldad se demora no existe en este mundo verdadera justicia, sino una justicia accidental. El fallo contra una maldad puede demorarse a veces uno o dos días, uno o dos siglos, pero es tan seguro como la vida, tan seguro como la muerte"".

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