La exposición “Un paisajista pleno”, que reúne por lo menos 60 obras de gran formato del pintor tlaxcalteca Hermenegildo Sosa, llegará el 5 de agosto al Palacio de Minería, en la capital del país, donde hasta el 30 de septiembre se presentará en las salas de exposiciones.
La obra de Sosa es fiel a los paisajes de su experiencia y asombra por su dramatismo, al integrar el cuerpo humano al campo como un homenaje a la madre tierra.
La exposición, como apunta el escritor Raymundo Ramos, “es una propuesta para mostrar un proceso de urbanización interrumpida o un paisaje interior de cuerpos desnudos y dolorosos que dialogan con el futuro de una plástica de aciertos evidentes”.
La obra está inspirada en la niñez que pasó el pintor en el campo de Tlaxcala con sus padres y el acercamiento que tuvo con el agua debido a un problema de salud. Las piezas son actuales, pero muestran distintos ámbitos con un concepto de modernidad. Se incluyen obras inéditas con guiños a los cambios de una sociedad.
En ellas se aprecia erotismo, crudeza y escenas sombrías que se crean como testimonio del medio natural. Cuenta con más de 35 años de docencia, heredando su método de interpretación de paisaje a decenas de alumnos de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda.
Algunas de sus obras se encuentran en acervos como el de Secretaría de Relaciones Exteriores (Museo de Cancillería), Universidad de Chapingo (Museo de Chapingo), Centro Cultural Bicentenario Texcoco y el Museo mexiquense José María Velasco.












