Un poemario para compartir con todos

Un poemario para compartir con todos

Casi un lustro fue el tiempo que la escritora Marcia Koryna Hernández empleó para la creación de Después de la coherencia, el cual vio la luz por medio de la editorial Surdavoz. Con este volumen, que tuvo presentaciones en varios municipios de Chiapas, la autora entrega un total de 18 poemas que fueron escritos en estilos como el verso libre, la métrica y algunos de corte alejandrino.

Con esta creación, la poeta que actualmente radica en Veracruz planea acercar la lectura a todos los estratos sociales, desde aquellos eruditos hasta los que tienen poco conocimiento de la literatura. Koryna comparte que siempre ha dicho que un libro de poesía es para generar imágenes en la cabeza del lector que no tiene contempladas. Puntualiza que esta no es una obra romántica, porque pretende romper con ese esquema, y es de ahí donde se origina el título de la misma.

Añade que tampoco es un poemario feminista sino que va dirigido tanto a mujeres como a hombres, con la finalidad de compartir una literatura para todos. Destacó que intenta que el mensaje sea comprensible para todos, porque se ha encontrado con personas que al dar lectura a un poema dicen que no entendieron nada; es por ello que busca la sencillez del lenguaje para comunicar sus ideas.

“La temática es una historia que empieza desde lo más terrible, con el poema ‘Transtornos’, hasta llegar con ‘Infinito’, y el hilo conductor es un proceso de vida con sucesos intermitentes cuyo protagonista puede ser un hombre o una mujer”, explica la autora, y agrega que la poesía es uno de los géneros más difíciles de escribir porque se intenta decir muchas cosas con pocas palabras.

Asimismo, se dio el tiempo de parafrasear a Octavio Paz: “La poesía es el pan de los elegidos, y en ocasiones una persona ruega por ser la elegida, porque es la poesía quien lo elige a uno y esta se perfecciona mediante el trabajo y la disciplina”.

Promotora de lectura

Marcia Koryna Hernández, además de poeta, es promotora de lectura, labor que le permite dar talleres enfocados en cómo acercarse a los libros desde un sentido de placer y no de obligación.

Por ello, menciona, hay que leer a poetas mexicanos, porque es más fácil comprenderlos debido a que se comparte el mismo entorno y espacios, para de ese modo comprender lo que proponen.

Entre los autores que recomienda están Efraín Huerta, Javier Villaurrutia, que fueron escritores del siglo XIX, pero también Jorge Cuesta, Jorge González Rojo, Salvador Novo, y los contemporáneos como Pura López Colomé, Daniel Medina y los poetas chiapanecos, entre los que hay plumas muy valiosas.

Mientras que para los que gusten de la narrativa, señala, pueden acercarse a las obras de Juan Rulfo.