Un puente entre artista y espacio

"Sara Regalado * CP. En México, los museos tienen una larga y rica tradición como instrumentos para conservar y divulgar el patrimonio cultural de la nación, además de difundir el arte universal en sus diversas manifestaciones. Simplemente, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Antropología tienen a su cargo más de cien museos en todo el país.

Hoy, en el Día Internacional de los Museos, se dará un vistazo a un personaje primordial, sobre todo en el arte contemporáneo: el curador. Qué función tiene, hacia dónde está encaminado su trabajo y cuál es la importancia del mismo.

La curaduría es una función nueva dentro del arte; surgió en la década de los 80, y en México se le dio cabida a finales de esa década. Un curador no sólo es el que ""acomoda"" o decide cómo irán las piezas en una exposición; en cuanto llega un proyecto a sus manos para ser exhibido, investiga en torno a ese tema, analiza cada pieza que se está poniendo a su cargo, hace una relectura de la creación y se convierte en un vínculo, primero entre el artista y el museo, y luego entre el artista y el espectador.

Heidi Aguilar, quién ha dado clases de Arte tanto en la Unach como la Unicach y universidades particulares, comenzó a internarse en el mundo de la curaduría a partir del 2000, cuando estudió la maestría en Artes Visuales. Primero fue llamada para curar dos exposiciones en el Distrito Federal; luego, participó en el Festival Internacional de Fonología en Bogotá, Colombia, y recientemente fungió como curadora del proyecto de arte itinerante ""Estacionarte 2009"", también en la Ciudad de México. ""Para mí, la curaduría es como un puente entre los artistas y los museos. A veces no es necesario, pero, en muchas ocasiones, los que están frente a un museo, una galería o cualquier otro medio, no tienen el conocimiento de lo que están produciendo los creadores. Entonces, el curador se convierte en una especie de investigador que conoce y que ayuda a que se difundan estos proyectos"", menciona Aguilar, quien también se desempena como fotógrafa y artista conceptual.

La curaduría surgió, sobre todo, como una necesidad de interpretación y selección, ante la diversidad tan amplia con la que se ha venido desarrollando el arte contemporáneo. Aunque hay opiniones tanto a favor como en contra de las funciones del curador -porque ""a veces el artista no está conforme con esa lectura que el curador hace de su obra""-, tomando en cuenta que en el arte contemporáneo ""todo se vale"", este personaje es como el coordinador de una exposición, pero va más allá, porque toma también un papel crítico. ""El curador se va volviendo como un especialistas y, dentro de esa diversidad, es como un filtro, va estudiando la época en la que estamos y con base en eso va proponiendo qué es lo necesario o importante para presentarse. Viene a seleccionar en esta amplísima gama de posibilidades y a darle cierto curso y orientación a todas estas propuestas"", asegura la curadora. Todo esto, aunado al trabajo profundo de investigación en torno a cada exposición, es una labor que no todos los espacios culturales llevan a cabo, aun cuando el papel del curador es primordial.

Otra función, un poco más técnica, pero que el coordinador también se va a encargar de desarrollar, o al menos tendrá un acercamiento directo con el museógrafo para la misma, será la de elegir cómo va a ser la organización de las piezas, dónde empieza el espectador a ver y dónde termina, para que se lleve la idea precisa del eje temático de la exposición. Así, cuestiones como el acomodo de las piezas, su iluminación y el espacio que se les dará, aunque serán vistas por el área de museografía, dependerán de la interpretación y estudio que el curador haya realizado.

En Chiapas, la curaduría no es una especialidad muy desarrollada, pues se tiene una tendencia más tradicionalista hacia el arte en general, según explica Heidi Aguliar.

""Debería estar abierto a curadores independientes que aporten, sobre todo, otra forma de ver una exposición, otra forma de organizar un discurso, de manera más especializada, que den cabida a una diversidad de lecturas en el arte actual"", concluye.

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