CUARTOEl día central (20 de enero), como día capital en la consagración de esos cinco días llamado Mu (actualmente, el día más importante de la fiesta de enero por ser el de San Sebastián). Por último, el quinto día, del paseo de oriente a poniente y por la avenida principal (Calle Real), de la joven núbil chiapaneca ofrendada a la reverenciada Estrella Narianguila o Narianguela, acompañada de los ornamentos sagrados bajados del cerro citado del Shambonyhoui, así como de muchos danzantes con la ornamentación característica solar consistente en la hipostática faz solar de la máscara, que antiguamente era más redonda y más rubicunda, la montera (que no peluca o cabello), los erizados rayos solares que emergen de la faz solar; el chinchín o sonaja de morro utilizada en la danza, antigua con semillas de maíz en su interior y el recipiente como el sembrador; al ser sonada vigorosamente, la incitación a la semilla para que germine, así como el zapateado de la danza, la incitación a la tierra para que despierte de su letargo invernal y se lleve a cabo la germinación del maíz depositado en ella.
Los Abrecampos con las escobas o palos que portan, los que barren el cielo para hacer que posteriormente se llenen de nubes pródigas en lluvias, y el mismo nombre de éstos como abridores de espacios; como de otras comparsas que sería exhaustivo nombrarlas.
De toda esta ritualización anual chiapaneca, devino el sincretismo religioso que hoy conocemos como la Leyenda de doña María de Angulo, y al Parachico (la fiesta alborozada o jubilosa), por la sinonimia con el castellano “para el chico”, como tal, las Shuntaa (el disfrazado), por llevar en la cabeza un trasto conteniendo frutas y verduras, sinónimo de la magia imitativa practicada por el actor-danzante; como una criada o sirvienta de la citada señora de Angulo; y así por el estilo.
Por las noticias que se tienen de dos Programas de las Festividades del Mes de Enero en Chiapa aparecidas en ejemplares de diferentes épocas en el periódico oficial El Espíritu del Siglo que se editaba en San Cristóbal, Tuxtla o Chiapa, desde 1833 hasta 1890 aproximadamente; refieren escuetamente las notas de los programas festivos aparecidos, como el paseo del carro alegórico de la Marianguela el día 22, presidiendo la bajada de las banderas.
Pero, con motivo de la reestructuración que el jefe político del Departamento de Chiapa de ese entonces, el oaxaqueño señor Aristeo Toledo, le da a la Fiesta de Enero a principios de este siglo, incluyendo el Simulacro de un Combate Naval en el río Grande; se cambia el nombre de Marianguela por el de María Angulo, con la trama de la leyenda citada, por la deformación de fondo y de forma atribuida al maestro Ángel María Corzo.












