Pedro Ortiz de Pinedo y Andrea Torre estuvieron a un mensaje de no encontrarse y de evitar que construyeran una familia, pero el destino tenía otros planes.
Había una atracción que era mutua desde antes de siquiera conocerse personalmente, reconocen; si no hubiera sido por la insistencia tímida del productor, su ahora esposa quizá nunca hubiera visto el primer texto que le envió para comenzar su romance. "Nos conocimos grabando ´Una familia de diez´, era la primera vez que hacía comedia, él era productor del programa, me escribió un mensajito, lo vi 15 días después y le contesté; a partir de ahí, empezamos a mensajearnos, no existía el Whatsapp ni las redes sociales", recuerda Andrea.
"La verdad, cuando me hablaron, yo sí le decía a mi mamá ´ay, qué guapo está el hijo de Jorge Ortiz de Pinedo, el productor´. Siempre me encantó, me sigue encantando y es muy chistoso porque, cuando grabábamos, yo me arreglaba para que él me viera, y pues ahí todo el mundo se enteró que había una chispa en el foro 10 de Televisa San Ángel", dice.
El inicio del romance
Con humor a la distancia, Pedro aún no olvida los 15 días de incertidumbre que vivió hasta que en un llamado se armó de valor y como último intento para no verse tan "rogón", le dijo a la actriz "por ahí te escribí un mensajito".
La pareja, que cumplió 15 años de casada, contó con la complicidad de Eduardo Manzano, quien falleció este 4 de diciembre. El matrimonio, que compartirá créditos en la telenovela "Corazón de oro" este 2026, recuerda con amor a Lalito, quien junto a su esposa los alentaban para consolidar su relación. "Fue evidentemente un golpe anímico para todos los que convivimos con Eduardo porque, además de ser un genio, era una persona maravillosa y muy querida por todos", reconoce Pedro. "Nosotros nos conocimos en ´Una familia de diez´ y él nos hacía burla y nos echaba carrilla y le echaba porras a Andrea; Lalo es parte de nuestra historia, no solo como compañero, de hecho, creo que él y su esposa fueron los primeros que nos cacharon", añade.
Una familia de cinco
Con el tiempo el noviazgo se convirtió en matrimonio, del que nacieron Regina, Federico y Diego, que se han convertido en motor y maestros de su vida. "El amor ha crecido, veo a mis tres hijos y digo: ahí estamos Pedro y yo, es que esto es lo que me hace feliz, vernos a nosotros cinco. Nos han enseñado amor, paciencia, unión, y que ellos también nos vean de repente cuando nos damos un beso nos hace ver como si otra vez fuéramos novios, eso está padrísimo", menciona la actriz de telenovelas como Por amar sin ley y Porque el amor manda.
La relación con sus hijos no solo se limita a cumplir como proveedores o cuidadores, pues Pedro, por ejemplo, los incluye en su trabajo como el primer filtro de sus proyectos, además, cuenta que se dan espacio para llevarlos a "citas" en las que les brindan un sitio seguro y tiempo de calidad.
"Tenemos una dinámica en donde una vez al mes Andrea se va con los dos niños y yo me voy con Regina y al mes siguiente cambiamos; hacemos diferentes cosas, vamos al boliche, al teatro, al cine, a hacer manualidades en Artefactory, los invitamos a comer y platicamos de cosas que no dirían enfrente de mamá o de papá y tratamos de no tener los celulares en mano", explica Pedro.












