Una habitación muy pareja

Digamos que ya elegiste los muebles de la cocina, de la sala, del comedor, los muebles de la terraza, pero y ¿el dormitorio?... es la pieza clave de todos los recién casados, y digamos que ahora que lograste escoger los muebles adecuados lo que hace falta es darle un toque final que haga de este lugar de la casa el espacio verdaderamente de los dos. Aquí verás cómo decorar un dormitorio de pareja en un abrir y cerrar de ojos para noches tranquilas e inolvidables.



Dónde comenzar

Decorar un cuarto de matrimonio debe ser un proyecto de dos... nada más apropiado, ¿no? Comiencen por intentar descubrir el tipo de cuarto que quieren: minimalista, romántico, contemporáneo o clásico. Encuentren la respuesta para cada pregunta visitando distintas tiendas de muebles y decoración. Estos locales presentan variadas propuestas siendo el principal objetivo poder ver en vivo y bien de cerca varios dormitorios modelo, en una enorme paleta de colores y con todos los accesorios decorativos. No olvides que están proyectando su espacio personal, por eso hagan todo con calma y consideren siempre más de una opción, sin olvidar las revistas, los libros y los sitios dedicados al arte de decorar.



Lo esencial

Además de la cama hay que contemplar los muebles destinados al almacenaje: la cómoda, los armarios y también las mesas de luz. Todo dependerá de las dimensiones del cuarto y de la optimización del espacio que logres. O sea, un cuarto estrecho puede no tener espacio para una cómoda de grandes proporciones, pero pueden encajar a la perfección dos cajoneras altas y angostas. A esta altura es necesario tomar muchas medidas, hacer dibujos en un papel y hasta hacer simulaciones en el mismo cuarto. Por último, inviertan en un buen colchón, la calidad de su descanso va a depender de él.



Colores para el alma

Lo que viene a continuación es la elección de colores (no más de tres) que, además de combinar a la perfección con los muebles, van a pintar su cuarto -literalmente las paredes- y hasta aquellos detalles que van a dar pequeños toques coloridos. Lo ideal es optar por una paleta neutra, de fácil combinación con otros colores en caso de que dentro de algún tiempo quieran darle un soplo de aire fresco a su habitación. Algunas sugerencias incluyen: los dorados para un toque clásico, los plateados para un look futurista, el blanco para un ambiente limpio y minimalista, el negro para un cuarto elegante y sofisticado, el azul para dar la sensación de frescura, o pueden jugarse por un color cálido, como el rojo y naranja.



Las texturas

Son igualmente importantes y van a envolver todo el espacio, comenzando por la decoración de las ventanas para lograr la máxima privacidad. También tienen que decidir si van a cubrir o no el suelo. Pueden optar por dos alfombras a cada lado de la cama, agregar una tercera a los pies u optar por una única alfombra de grandes dimensiones sobre la que se va asentar la cama. No hay nada como acostarse en una cama con sábanas recién lavadas, suaves y perfumadas, por eso pon especial atención en la ropa de cama. Además de los habituales juegos de algodón o franela, invierte en sábanas de seda para noches especialmente románticas. Un buen edredón es esencial y si es reversible puedes vestir la cama conforme a tu estado de ánimo. Completar el conjunto con almohadas confortables y una manta suave para los pies de la cama.