El pasado 16 de noviembre salió a la luz Tlatoque. Somos mexicas, la nueva novela histórica de la escritora mexicana Sofía Guadarrama Collado, quien por más de 20 años se ha dedicado a estudiar rigurosamente la historia de Mesoamérica.
A muy temprana edad, Guadarrama Collado radicó en Estados Unidos, situación que la alejó de la historia de México. Sin saber que quería dedicarse a la escritura, desde muy joven comenzó a crear historias en su mente. Fiel aficionada al cine, actualmente cuenta con más de una docena de libros publicados.
En entrevista vía telefónica para Excélsior, la escritora compartió cómo fue que se introdujo en el mundo de la escritura, “yo empecé leyendo cuentos de los puestos de revistas a los 8 o 9 años. Como por 1999 empecé a escribir mi primer libro, luego escribí otro y otro, hasta 2008 fue que me publicaron mi primera novela”.
Los inicios: El Tajín
La mayoría de las publicaciones de Guadarrama tienen que ver, principalmente, con temas prehispánicos, mismos que aborda con un estilo literario diferente en el que narra detalladamente los sucesos ocurridos durante el periodo de florecimiento de las grandes culturas precolombinas, todo fundamentado con un cuidadoso trabajo de investigación.
Los viajes constantes a Papantla, Veracruz, en 1994, específicamente a la zona arqueológica de El Tajín, le permitieron tener sus primeros acercamientos con la historia de las culturas mesoamericanas. “En una ocasión me contaron una historia sobre la princesa Nimbe de Papantla, una historia muy bonita, yo pensé que era real, y luego descubrí que era falsa, estaba inspirada en una novela de Rodolfo González Hurtado. De ahí me surgió la idea de escribir una novela sobre El Tajín”, detalló la novelista.
Con ello, descubrió su interés por la historia del México prehispánico y, al darse cuenta que existían pocos autores mexicanos dedicados a ese tema, comenzó a estudiar ese periodo de manera constante y autodidacta.
La saga de los tlatoanis
Después de tocar varias puertas en búsqueda de que alguna editorial se interesara por sus escritos, se presentó la oportunidad de publicar su primer libro, mismo que después de convertiría en lo que hoy es Tlatoque, la saga que aborda la historia de los gobernantes como Tezozómoc, Nezahualcóyotl, Moctezuma, Cuitláhuac y Cuauhtémoc, y ahora Tlacaélel; actualmente cuenta con esos 6 títulos publicados y se espera salgan a la luz 4 más para completar la colección.
“Empezamos con Tezozomoc, luego nos fuimos con Nezahualcóyotl. Tlacaélel iba a ser la tercera, pero en aquel tiempo (2010) ya tenía tiempo estudiando la historia de los mexicas y ya tenía más dominado el tema de la conquista”, dijo Guadarrama.
Como la mayoría de los escritores, Guadarrama cuenta con un método de trabajo que ha ido puliendo con el paso de los años; desde la búsqueda de fuentes de información, investigación acompañada de largos periodos de intensa lectura, hasta la elaboración de cuadros de información y amplias hojas de anotaciones, forman parte de las estrategias empleadas por la escritora mexicana.
Al respecto, la también autora de Enigmas de los Dioses del México antiguo, mencionó: “Tengo una biblioteca completa sobre temas prehispánicos a la cual acudo todos los días para investigación, después de eso ya tengo una lista de temas y notas con lo que hago una escaleta, con eso voy creando la idea de cómo voy a crear la historia. Siempre lo más importante es plantear la historia real, una vez que está planteado eso entonces puedo imaginar las escenas que son parte de la ficción”.
Una vez que cuenta con una idea clara de la secuencia de la historia de principio a fin, comienza con la redacción de cada capítulo. Mientras tanto, pueden surgir ideas para agregar a la trama. Concluir cada capítulo puede llevarle entre uno y tres meses. Además, refiere no leer algunos títulos que considera puedan ‘contaminar’ sus ideas, para con ello echar mano de su creatividad y enfocarse en escribir contenidos inéditos.
“Hay novelas prehispánicas hechas al vapor por personas que ni siquiera han estudiado el tema a fondo. En realidad me tardé 8 años en escribir esta novela por la investigación. Creo que en esta novela fue en la que más aprendí en cuestión de métodos de escritura, en la que yo decidí reinventarme en la escritura. El peor error que puede cometer un escritor o escritora al escribir una novela es pensar que ya sabe cómo escribir”, sentenció la escritora.











