Viajar a los libros en tiempos de influencers

“La cultura y los libros deben viajar; en eso hemos basado nuestra cooperación”, dice Pepe Verdes, fundador y director de Librotea, portal de Grupo Milenio que funciona como un oráculo literario, sobre su reciente alianza con Revista Ñ, suplemento cultural del diario argentino El Clarín.

Matilde Sánchez, editora general de la publicación con sede en Buenos Aires, comenta que esta unión hace crecer las posibilidades de que cada libro encuentre un lector, sobre todo en una época en al que, “según las estadísticas, la gente ya no compra libros si no están recomendados”.

Ante la paulatina desaparición de la figura social del librero, los lectores acuden a internet, donde “tantas veces nos hemos ensartado con una recomendación de algoritmo”, dice la escritora y periodista, por eso es vital encontrar “recomendaciones genuinas”.

“Buscábamos algo mejor que un algoritmo para recomendarte libros y lo hemos encontrado: personas… Creo que las redes sociales han intentado inventar una figura que la cultura ya tenía desde tiempo inmemoriales: la figura del ‘influencer’, que no es otra cosa que alguien en quien confías. El problema es que las redes sociales lo enlatan todo y piensan que ellos pueden decir quién es el ‘influencer’”, reflexiona el experto literario nacido en Madrid, España.

Agrega que “el ‘influencer’ de cualquier lector es, primero, su padre y su madre; en segundo lugar, la librera; y en tercer lugar, el profesor o profesora. Intentar enlatar que son la señorita o el señor que sale en redes a recomendarme un libro me parece poco realista.”

Sobre este tema, Sánchez afirma que Librotea quita esa “figura un poco ilusoria (‘influencer’)”, que tiene “un minuto de neutralidad y el resto son otro tipo de combinaciones”, pues sus “inspiradores”, nombre que reciben los autores y celebridades de otros terrenos artísticos que comparten con los lectores sus obras imprescindibles en el portal de Grupo Milenio, “no van a recomendar algo sin haberlo leído”.

La colaboración entre ambos sitios consiste en el intercambio de materiales: Revista Ñ da espacio a las recomendaciones de Librotea en su plataforma web, mientras que el portal de Pepe Verdes hace lo mismo con los contenidos de la publicación argentina. Por ejemplo, una entrevista a la escritora española Sara Mesas por su libro La familia ya tuvo eco en ambos sitios.

De esta dinámica, Verdes apunta que en el sector literario “siempre existe este debate de si los libros viajan o no viajan bien… En ese debate, yo siempre he pensado lo mismo: que determinados autores da igual dónde estén, sin embargo, es verdad que hay autores tremendamente locales. Este debate tiene que ver más con la industria, pero al final la gente lee lo que quiere leer, por encima de la industria, por encima de los medios…Esto es importante que la industria lo sepa porque o pone a disposición de la gente esos libros o va a ocurrir un desastre, que es la piratería; la piratería finalmente es una plegaria no atendida, es un libro que no se ha encontrado.”

Después de poner en marcha este intercambio de materiales, lo que sigue es “que esté en boca de todos. Les vamos a llenar la mesa de luz para que apaguen el celular y abran un libro”, revela Matilde Sánchez, que está por celebrar mil números de Revista Ñ. Por su parte, Pepe Verdes, que ya acumula 800 inspiradores y 2 mil estanterías en Librotea, exalta que con la alianza “ayudamos a la gente a descubrir… Me parece que eso es la cultura: descubrir. Y eso es lo que mejor podemos hacer en un medio cultural”.