Vicente Guerrero| imagen
reconstruida del héroe


Fabián Rivera. CP. La escritora e historiadora Raquel Huerta-Nava se presentó en la capital chiapaneca para ofrecer una charla sobre la vida de Vicente Guerrero, quien protagonizó la culminación del proceso de independencia en México.
Para ello, retomó algunos fragmentos de la obra “El guerrero del alba. Vida de Vicente Guerrero” (Grijalbo, 2007), así como de “Acatempan”, breve novela gráfica hecha para jóvenes, en la que recrea el mítico abrazo de Guerrero con Agustín de Iturbide, hecho que significó la culminación de varios años de conflictos independentistas.
El trabajo de Huerta-Nava consistió en recuperar fragmentos de la vida del prócer y recuperar diversos pasajes oscuros de su vida personal e histórica. A través de varios años de investigación, pudo explorar aspectos poco conocidos acerca de este personaje, tratando de descubrir la complejidad de su dimensión humana.
En este sentido, reconoció el papel que los cronistas cumplen, conservando la memoria de estos personajes a través de relatos orales o escritos. “Los cronistas son quienes hilvanan los hilos más finos de la historia”, comentó.
Dijo también que, en un trabajo de esta naturaleza, el historiador suele tener imprecisiones, ya que sus fuentes se remiten únicamente al empleo de libros, periódicos y demás publicaciones impresas. Un trabajo de reconstrucción histórica y la labor que implica la elaboración de la biografía de un personaje exigen trabajo de campo: “Aquí es donde es importante el papel del cronista, ya que este recurre a las fuentes originales, a la verificación física de los hechos”.
Para realizar el trabajo de Vicente Guerrero, ella prácticamente recorrió todo el estado de Guerrero, cada una de las ciudades que él visitó durante la guerra de Independencia, en la cual él tuvo un papel fundamental.
La intención del trabajo es reconstruir la imagen de este personaje, muchas veces denostada o tergiversada por historiadores oficiales, que lo retratan como un personaje secundario, de extracción humilde y sin preparación alguna.
En palabras de Marco Antonio Orozco Zuarth, quien compartió la mesa de presentación con la escritora, “Guerrero tenía las suficientes aptitudes para poder combatir desde distintos frentes. Sus padres eran comerciantes; pertenecía a lo que podría denominarse ‘clase media’. Tenía una preparación considerable, él mismo redactaba sus discursos y tenía capacidad de liderazgo”.
Huerta-Nava comentó que existen hechos históricos particulares que no son registrados, pero que son valiosos para poder conocer a más detalle el perfil de nuestros héroes. Para concluir, la escritora comentó que, más que figuras míticas e intocables, los hombres que nos dieron patria eran seres de carne y hueso, con errores y virtudes. “La historia debe ser más humana”, finalizó.