El fotógrafo Víctor Herrera, que en el 2019 presentó su colección compuesta por retratos de personajes de la comunidad cultural del estado de Chiapas, en el marco del 37º aniversario del Teatro de la Ciudad Emilio Rabasa, vuelve con una nueva exposición, a la cual se puede acceder en https://www.victorherrera.net/50-mas.
En entrevista, mencionó que este año ha sido complicado, “ya que muchos tuvimos que suspender nuestros proyectos por el confinamiento a causa del covid-19, pero también creo que ha sido la oportunidad perfecta para usar las redes sociales y la tecnología para llegar a más personas sin suspender del todo nuestras metas”. Y destacó que la finalidad de armar la exhibición “50 más” es “dar un reconocimiento significativo a las personas que han aportado algún valor dentro de las diferentes áreas de nuestra sociedad”.
Agregó que “son muchos los talentos que faltan por retratar, pues nuestro estado es un verdadero nicho de creadores y personas trabajadoras que luchan por sus sueños”, e indicó que las personas fotografiadas que forman parte de la colección son Claudia Vega, Concetta Costanzo, Paco Méndez, Toshiro Culebro, Paco Mayorga, Arturo Cáceres y Harvey Gutiérrez, entre muchos otros.
Relató que la iniciativa surgió el año pasado. “Quería incluir en la primer muestra de ‘50 más’ a Claudia Vega, pero, por algunos compromisos de Mexicana Universal, ella estaba en Europa, por lo que no logré retratarla. Sin embargo, a su regreso me platicó que ella tenía la intención de reconocer a algunos líderes por su labor y me invitó a hacer retratos de esas personas, que también incluyo en la muestra. La verdad es que la idea me encantó y fue muy enriquecedor trabajar con la modelo”, explicó.
Al preguntarle por qué le llama la atención el retrato, el fotógrafo señaló: “Como sabes, me he dedicado 18 años a hacer fotografía de bodas; sin embargo, el retrato tiene un encanto especial y es la intimidad que tienes con las personas que tienes enfrente. Logras conocer un poco más al ser humano que hay detrás y conocer sus vicisitudes para lograr sus metas. Por ello, en el proceso de hacer la foto platicamos entre 30-40 minutos y luego hacemos el retrato, que realmente queda en unos 10 minutos, pero para mí lo más importante es lograr esa conexión con el invitado”.












