Vocalista de Matisse se redescubre

Román Torres, vocalista de Matisse, jamás había actuado, así que durante el rodaje de No, porque me enamoro, que coprotagoniza, olvidaba decir sus diálogos mientras veía el trabajo de sus colegas. “Hubo un par de tomas que arruiné porque me quedaba viendo cómo actuaban lo demás cuando yo era parte de la escena y me tenían que decir que yo seguía”, recuerda entre risas el músico. “Más que sentirme desnudo (por desconocer el ambiente), estaba como admirando todo eso, era medio aprender y ver rápido, transmitir lo que el director quería, así que me dejaba llevar”.

La cinta, que este jueves se estrenó en cines, es una comedia romántica en la que una chica (Sofía de Llaca, El club) consigue una cita amorosa con el llamado “dios de la Música” (Emiliano Zurita, El baile de los 41), pero va descubriendo que el físico es lo menos importante al conocer a otro joven (Román).

La dirección corre a cargo de Santiago Limón, quien estuvo detrás de cámaras en Hasta que la boda nos separe. “El tema importante que se toca es que no se debe hacer caso a los estereotipos en donde sea”, comenta Sofía. Y ella, como muchos actores, lo han padecido.

“Cada que hago ‘casting’ seguramente me pasa, muchas veces en este medio importa si se tiene el ojo verde, si eres baja o no… yo he perdido personajes por mi altura (1.74 metros), por fortuna mi personaje y el otro debían tener perfiles muy parecidos y nada que un banquito no pudiera resolver”, expresa risueña.

Para darle vida a su personaje de ídolo de la música, Emiliano no solo se sometía a sesiones de tatuajes sino que tomó clases de canto, algo que, recuerda, no funcionó del todo. Cada que llegaba con sus compañeros de reparto al set, los encontraba cantando.

“Era el único de todo el elenco que no cantaba, así que decía que no podía cantar ni reguetón, que no sabía cómo le íbamos a hacer”, apunta divertido. “Las clases eran para estar medio entonado y al principio intentamos que yo las cantara, pero como era bastante chin... los días de rodaje no tuve tiempo, pero sí me ayudaron a entender bien los tonos, la mímica al cantar”.