Reese Witherspoon se ha unido públicamente al movimiento global de condena al trato denigrante y sexista que las mujeres de la meca del cine han venido soportando.
La actriz ha revelado públicamente que fue víctima de una “agresión sexual” cuando tenía 16 años. “Yo también tengo experiencias propias que ahora vuelven a mí de forma muy vívida y que, durante días, no me han dejado dormir bien y me impiden pensar con claridad y verbalizar aquellos sentimientos y esa ansiedad que he venido teniendo sobre la culpa que siento por no haberme expresado antes.
“Siento asco hacia ese director que me agredió sexualmente cuando solo tenía 16 años, y enfado hacia aquellos agentes y productores que me daban a entender que el silencio era una condición imprescindible para conservar el empleo”, manifestó durante su intervención en el evento ELLE Women in Hollywood celebrado anoche en Beverly Hills.
La crudeza y la transparencia con la que Reese se pronuncia vienen ligadas al único aspecto positivo que parece derivarse del caso Weinstein: el hecho de que las actrices de la industria hayan perdido el miedo a reclamar un cambio radical de paradigma.
“He hablado estos días con muchas actrices y guionistas, la mayoría de ellos mujeres, que han tenido experiencias similares y que valientemente las han dado a conocer. Esas historias me han resultado inspiradoras, porque solo con la verdad se pueden curar las heridas”, expresó.












