La posibilidad de ver a Yeri Mua interpretando a Lyn May ya empezó a tomar forma, al menos en intención. Y es que, tras el guiño público de la vedette, la veracruzana no tardó en responder. “Ya me enteré que mi hermana del alma, bueno mi tía, la verdad es mi tía, quiere que yo actúe de ella en su bioserie, así de chava”, comentó.
La invitación no es menor. Lyn May ya había expresado su simpatía por Yeri, dejando claro que la considera una opción para contar su historia en pantalla: “Me encanta, me encanta, sí, porque ella me escribe y me habla y me dice y es muy linda”.
Ante eso, Yeri Mua no solo aceptó también se comprometió a prepararse. “Y yo le vengo a decir a Lyn May que claro acepto, que me paguen padre, pero yo actúo, si tengo que actuar y bailar como ‘vedette’, me meto a cursos y todo”, externó la Bratz jarocha.
La influencer dejó ver que está dispuesta a seguir los pasos de la vedette, incluso en una faceta completamente distinta a la que la llevó a la fama. Eso sí, la intérprete de “Chupón” también puso condiciones claras para entrarle al proyecto bien preparada. “Pero que me digan con tiempo, tengo mucho que hacer”, señaló.
La invitación
La propuesta no surgió en el aire. Fue la propia Lyn May quien, en medio de declaraciones recientes —donde incluso recordó al fallecido Andrés García—, destapó sus planes de llevar su vida a la pantalla con una bioserie y un libro en puerta. Y fue ahí donde soltó el nombre de Yeri como su favorita, destacando la cercanía que han construido y su estilo sin filtros.
La elección no pasó desapercibida. En redes ya abrió debate: por un lado, quienes celebran la mezcla de generaciones; por otro, quienes dudan de que una creadora digital pueda encarnar a una figura emblemática del cine de ficheras y los cabarets.
Lyn, cuyo verdadero nombre es Lilia Mendiola de Chi, no es cualquier personaje: es símbolo de una época donde el espectáculo nocturno, el exceso y la irreverencia marcaron la cultura popular mexicana. Su historia, entre luces, escándalos y cirugías, exige más que carisma, pide disciplina y presencia escénica.
Del otro lado, Yeri Mua representa a una generación que domina la narrativa digital, donde reina la espontaneidad y la conexión directa con el público. Su estilo irreverente podría ser, precisamente, el puente entre el pasado de lentejuela y el presente de filtros de las redes.
Por ahora, la bioserie sigue en etapa de intención: no hay productor confirmado ni fechas sobre la mesa. Pero la conversación ya está encendida.












