Yo estaba contento en Pequeños Gigantes

Ariel Miramontes, “Albertano”, estaba muy emocionado con las grabaciones de Pequeños Gigantes junto a Biby Gaytán, María León, Galilea Montijo y el influencer Juanpa Zurita. Se metieron al foro hace poco más de un mes, pero de pronto tuvieron que suspender y luego cancelar todo el proyecto debido al covid-19, que ha llevado a las televisoras a tomar estas decisiones.

“Yo entiendo todo lo que sacrificaron los papás de esos niños, ahorita tal vez sienten que esto se desmorona pero yo lo que digo es que esto que está pasando con el coronavirus no determina su sueño, ni su carrera, ni nada, solamente una oportunidad de ir a un juego”, dijo el artista.

La cancelación de la temporada también lo agarró a él por sorpresa, ya que dice, estaba feliz conociendo al nuevo jurado, entre ellos Biby Gaytán y Juanpa Zurita, quien le dio un frescor necesario al formato, pero reconoce la necesidad de esta cancelación ya que la salud es lo primero.

“La temporada está cancelada. Es muy difícil volver a reunir ese talento, no sé después qué decisiones tomen las autoridades competentes pero al día de hoy la temporada se canceló. Había mucha gente de otros países, gente de Puerto Rico y sobre todo gente latina en EU, había muchos niños latinos de EU, la temporada pasada fue un éxito allá y muchos niños y adultos se motivaron y se prepararon para el ‘casting’, había mucho talento, cantantes increíbles, voces impresionantes”, añadió.

En cuanto les notificaron la cancelación, Ariel fue enviado a casa y lo mismo ocurrió en la obra de teatro en la que participa, Sugar, que suspendió su temporada, por lo que ahora está viviendo en cuarentena voluntaria con su mamá y sus hijos.

“Si no tengo nada que hacer en la calle, mejor ser prudente. Yo admiro mucho a todos ellos que no pueden quedarse en casa y que tienen que salir a ganarse la vida, como los médicos, como los periodistas, como tantas personas que viven al día y que si no salen no tienen comida que llevar a casa”, comentó.

Además, reiteró que quedándose en casa, los que pueden hacerlo, ayudan también a los que tienen que salir obligadamente, ya que disminuyen los riesgos de contagiar o ser contagiado.