Yuridia no quería que comenzara la noche porque sabía que, inevitablemente, también tendría que terminar. Más de dos décadas después de darse a conocer en La Academia, la cantante llegó por primera vez al estadio GNP Seguros frente a 54 mil personas y, cuando finalmente tuvo ante sus ojos la dimensión de lo conseguido, pasó buena parte del concierto buscando cómo hacer que el tiempo avanzara un poco más despacio. “Se está yendo muy rápido esto. Vamos a cantar más lento”, dijo entre risas varias canciones después de haber comenzado el espectáculo.
También propuso tomar tequila, improvisar “La Chona” y hasta subir a alguien del público a bailarla. Cualquier cosa parecía servir para retrasar el final de una noche que, desde sus primeros minutos, la propia sonorense no terminaba de creer que estuviera ocurriendo.
A las 21:30 horas, vestida de negro y con sombrero, Yuridia apareció en un escenario que evocaba los paisajes desérticos de Sonora para comenzar con “Tu pasado y tú”, seguida de “Mi eterno amor secreto”, “Brujería” y “Para que seas feliz”. Frente a ella se extendían las gradas y el campo ocupado por 54 mil asistentes, de acuerdo con cifras de Ocesa, en el primero de dos conciertos programados en el recinto capitalino.
“Alguien me tiene que decir si esto es real o no porque aún no lo puedo creer. Esto es algo más grande que yo y estoy muy conmovida. Creo que voy a llorar; sí, voy a llorar, o mejor no, me espero y me echo unos ‘shots’, porque esto es de no creer”, reconoció.
La cantante recorrió con la mirada las tribunas, mandó saludos a quienes estaban hasta arriba y trató de identificar algunas de las banderas que sobresalían entre el público. “¿Acaso es un sueño o sí estoy verdaderamente en el estadio GNP esta noche?”, preguntó antes de agradecer a quienes viajaron desde otros lugares para acompañarla.
Después hizo una advertencia, estaba intentando con todas sus fuerzas contener las lágrimas, pero si en algún momento aparecían, el concierto tendría que esperar.
Con Edith Márquez y Josi Cuen
Después de “Eres mi nada”, “Llévate” y “No lo beses”, llegó otro de los encuentros de la noche. Yuridia presentó a Edith Márquez como “icónica, como siempre”, mientras su invitada le devolvió el reconocimiento: “Eres un orgullo para todos los mexicanos”. Ambas unieron sus voces en “Mírame” y “Costumbres”, esta última dedicada por la anfitriona a su madre.
Yuridia volvió a reducir la distancia con sus seguidores cuando abandonó el escenario principal y caminó hacia una plataforma instalada entre el público. Desde ahí interpretó “Besos y copas”, “No me queda más”, “Por salud mental” y “Basta ya”, antes de anunciar entre risas que era momento de “seguir cantando música de gente borracha” y emprender el regreso con “Maldita primavera”.
Josi Cuen se sumó como otro de los invitados antes de que el espectáculo continuara con canciones como “Así fue”, “Malamente”, “Felicítalo” y “La bienvenida”. Más tarde apareció el mariachi para acompañar “Amigos no por favor”, mientras “No son horas” y “¿Y qué tal si funciona?” acercaron definitivamente el repertorio a la etapa más reciente de su carrera.
También hubo espacio para una dedicatoria personal. Antes de interpretar “Me haces tanto bien”, Yuridia explicó que, como acostumbra, la canción sería para “los amores de mi vida, mis tres hijitos y mi marido”. Después llegaron “Yo tuve un amor”, “Si no piensas cambiar” y “¿Con qué se pega?”, mientras la recta final confirmó que las dos etapas de su trayectoria podían convivir sin dificultad en un mismo escenario. “Qué agonía”, uno de los temas que consolidaron su incursión en el regional mexicano, fue recibido por un público que horas antes había cantado con la misma fuerza “Ángel”.












