Después de más de tres semanas de rodaje, la actriz y cantante Susana Zabaleta culminó su participación en la cinta Fantasmas y la última pesadilla del director tapatío Ian Martín, cuya filmación aún se extenderá hasta el 3 de junio. La película, de corte familiar, fue hecha en escenarios virtuales, por lo que la catalogan como una producción mexicana con tecnología de punta.
“Fue muy impresionante que estás en el foro y de repente hablas de la ciudad y volteas a la ventana y ahí está. Ya no te tienes que imaginar nada, porque desde las ventanas se ven las nubes, ambientes, otros edificios y criaturas”, comparte Zabaleta.
Utilizando la misma técnica de efectos visuales que la serie The Mandalorian hizo famosa, Martín y su equipo de artistas trabajaron para colocar pantallas LED detrás de las ventanas de un departamento embrujado en que Fantasmas sucede en los años de 1956 y 1970. Ahí caminando los personajes interpretados por Zabaleta, como una fantasma llamada Elizabeth, y los actores Guiseppe Gamba, Ricardo Fastlicht, Marylin Ricaño, Ximena López, Ceci de la Cueva, además del comediante Facundo y la cantante María Barracuda.
“‘Fantasmas’ es una pieza de humor negro y con un gran ensamble. Fue padrísimo trabajar con Susana, porque confió en mi visión de director y ambos coincidimos en querer contar lo mismo en pantalla. El talento de Zabaleta es basto y su presencia quedó ideal para mi película, que tiene tintes del expresionismo alemán, como ‘Nosferatu’ y ‘El (gabinete del) doctor Caligary’, así como escenarios y personajes tipo el cine de Tim Burton (‘El cadáver de la novia’, ‘El joven manos de tijeras’)”, añade Martín, de 23 años.
Martín, en vez de invertir en costosas escenografías o efectos visuales a incrustarse después de filmar a los actores frente a fondos color verde, apostó por las bondades del Virtual Production, consiguiendo que en tiempo real la cámara apuntara a escenarios que cambian perspectiva según el ángulo que se le apunte la cámara y que —como si fueran reales— puedan ser afectados por las luces de filmación.
Zabaleta, además de desearle suerte con el fin del rodaje a Martín y sus compañeros de reparto, recordó que su carrera en pantalla inició en 1996, bajo la dirección de su entonces marido Daniel Gruener.











