En el 2017, uno de los proyectos materializados fue el libro Zoques de Tuxtla, editado por el actual ayuntamiento municipal y coordinado por el geógrafo Roberto Ramos Maza, quien junto a otros estudiosos y conocedores de la materia emprendieron la ardua labor de escribir sobre este grupo étnico que dominó el valle de Chiapas, así como parte del estado de Oaxaca y el noroeste de Tabasco.
El texto de 302 páginas tiene una introducción de la arqueóloga Martha Dolores Alaminos Arévalo, quien destaca: “Los zoques forman parte de la familia lingüística mixe-zoque-popoluca, la cual debió llegar al actual territorio de Chiapas alrededor del año 3000 a. C. o aun antes. La evidencia de ocupación del área zoque es del periodo arcaico 7000 a 3500 antes de nuestra era, según evidencia de materiales encontrados en la cueva de Santa Martha”.
Asimismo, refiere que los zoques que se asentaban en Chiapa de Corzo se encontraban protegidos de invasiones dada su ubicación geográfica e iniciaron tratos comerciales con los mayas de tierras bajas. Más adelante, declara que previo al contacto español habían sido subyugados por los mayas, nahuas, zapotecas y chiapanecas, que les imprimen sus propias influencias y estos a su vez son influidos por los zoques.
A la llegada de los españoles la situación desde la perspectiva política-administrativa se basaba en el señorío o cacicazgo que concentró el poder político, religioso y social. Por último señala que la región zoque quedó dividida en tres subregiones tal y como aparece en los documentos coloniales: vertiente del Golfo de México, Sierra de Pactepec y depresión central de Chiapas.
El segundo ensayo, escrito por el antropólogo Andrés Fabregas Puig, ofrece una visión etnohistórica del grupo que cita el título del libro. Establece que se concentran al oriente del río Grijalva y en medio de las imponentes barrancas de la sierra de Pantepec. También menciona el fenómeno de migración de este grupo cuando es desplazado debido a la erupción del volcán Chichón, el 28 de marzo de 1982.
Luego abunda sobre el tema de los zoques y como influyó la llegada de los españoles; así como las construcciones sociales, como por ejemplo, el respeto a la vejez, la cual es considerada como la llegada a la sabiduría, el momento en que se entiende el mundo y sus significados, aunado a que los zoques siempre estuvieron aprendiendo de las estrellas por su relación con la tierra.
Por su parte el investigador Eliseo Linares Villanueva habla sobre la región zoque de Chiapas y de Tuxtla en la época prehispánica, y menciona la importancia de la cerámica. También hace un estudio sobre los aspectos lingüísticos del habla zoque y su extensión por el sur de México; se refiere a la arquitectura mediante un recorrido de los edificios y de las casas; en sus últimas líneas habla de los eventos zoques y por último, sobre la ciudad de Tuxtla Gutiérrez en la antigüedad prehispánica.
En otro apartado, el editor Ricardo García Robles y el geógrafo Roberto Ramos Maza escriben sobre el pueblo zoque de San Marcos Tuxtla a partir de la época de la Colonia, y puntualizan cómo la religiosidad jugó un papel importante en el proceso de colonización, por lo que tenemos que Tuxtla Gutiérrez estuvo primeramente integrada por cuatro barrios: San Jacinto, Santo Domingo, San Andrés y San Miguel. Asimismo, precisan que el pueblo pudo haber sido fundado en la década de 1950 a 1960.
El historiador Juan Ramón Álvarez Vázquez participa con “Los zoques desde la independencia hasta finales del siglo XXI”. Aborda el contexto histórico contando parte del proceso de la anexión o federación de Chiapas a México. Posteriormente habla sobre el espacio urbano de la antigua Villa de San Marcos Tuxtla y sus tradiciones, aunado a los aspectos religiosos, y remata con un texto sobre la imagen del indígena zoque.
Miguel Lisbona Guillén es otro de los colabores de este libro, con “Lo zoque capitalino”, un texto en clave reflexiva sobre una ciudad con deseo del pasado, del ritual al folclor, entre otros temas. Y para cerrar, el maestro ramilletero Sergio de la Cruz da un panorama meticuloso sobre la cosmovisión, sistemas de cargos y calendarios festivos de los zoques, desmenuzando cada una de las ritualidades que tenían los antepasados, los cuales estaban muy ligados al proceso agrícola, ya que la mayoría tenía la ocupación de campesinos.
Cabe señalar que el presente libro fue producto de una plática con motivo de un aniversario más de Tuxtla como capital de Chiapas, cuenta con las semblanzas de los autores e incluye un texto en español e inglés, junto a cientos de fotografías en las que aparecen personajes de ascendencia zoque.












