El profesor de Química les dijo a sus alumnos: “El plomo es un metal pesado, oscuro, maloliente y venenoso”. Hizo una pausa y añadió: “Y no es que esté yo hablando ...
“Me he acostado con varios hombres”. Eso le dijo en el confesonario la joven Pirulina al padre Arsilio. Inquirió el sacerdote: “¿Con cuántos?”. Replicó la muchacha ...
Mis cuatro lectores díganles a sus amigos: “Tener demasiado sexo provoca pérdida de la memoria”. Y añadan en seguida: “Disculpen. ¿Qué les estaba diciendo?”. El mar...
Don Algón era sexagenario, pero no ajeno al sexo. En compañía de una rubia ojiazul de esculturales formas fue a pasar el fin de semana en un hotel de playa. Llegado...
Doña Cholita era una linda anciana, menudita, sonrosada, de azules ojos y cabellos canos que peinaba siempre con un chongo al que ella daba el nombre de molote. Se ...
Don Terebinto le hizo el amor a su mujer apasionadamente. Entiendo que sus jadeos, acezos y expresiones delirantes -¡Mamacita! ¡Cosas lindas! ¡Pechochona!, etcétera...
Al empezar la noche de las bodas el novio le preguntó, severo, a su pizpireta desposada: “Dime, Loretela: ¿guardas aún la gala de tu virginidad?”. “No -respondió el...
No obstante sus años, ya muy numerosos, don Algón conserva el gusto por la dulce pasta femenina. Gonzalo de Berceo, clérigo y poeta -es posible ser ambas cosas a la...
¿Quién soy? ¿De dónde vengo y a dónde voy? Preguntas difíciles de contestar son ésas. Más fácil de responder es la consabida interrogante “¿On toy?”, que hacen qui...
Este señor de mi ciudad se sacó el premio gordo de la lotería: 5 millones de pesos. En aquel tiempo esa era una buena cantidad. Y en este también. Se desapareció el...
En la noche de sus bodas el joven Ultilíneo ocupó su sitio en el tálamo nupcial, y se arrimó a su flamante mujercita con la evidente intención de consumar el matrim...
El joven Terebinto se casó. En la noche de bodas su novia Camalina lo llevó al culmen de la pasión sensual. Le prodigó inéditas caricias que él jamás imaginó ni en ...
A los cuatro vientos lo proclamo, y si más vientos hubiera también a través de ellos lo proclamaría. Soy devoto feligrés de esa antigua y misteriosa liturgia que es...
En las noches de bodas suceden cosas impensadas. La novia le dijo con enojo al novio en el tálamo nupcial: “¿Cómo que si me gustó? ¿Qué ya fue todo?”. (No seas exig...
Un indiscreto le preguntó a don Artemio de Valle Arizpe: “¿Cuántos años tiene?”. Respondió el escritor saltillense: “Perdone que no se lo diga. No me gusta hablar d...
“El ave canta aunque la rama cruja, como que está más sorda que una tapia”. Esta inane parodia de los versos del leonino y tempestuoso Díaz Mirón me sirve para deci...
Afrodisio Pitongo, galán concupiscente, obtuvo de Dulciflor, muchacha ingenua, la dación del íntimo tesoro de su doncellez. Al terminar el trance la joven le dijo a...
Terminó el consabido trance erótico en la habitación número 210 del Motel Kamawa, y ella le dijo a él: “Si fueras un caballero no me habrías traído a este lugar”. R...
Hay quienes dicen que se hicieron a sí mismos. Y se les agradece, pues a nadie le echan la culpa de lo que son. Y de lo que no son. Por mi parte debo decir que soy ...
La hermosa princesa vio en su jardín un feo sapo que le dijo: “Soy un príncipe encantado por una infame bruja. Si me das un beso se romperá el hechizo”. Le dio el b...
Uno de los mesteres que mejor domino es la imprudencia. En cierta ocasión incurrí en una enorme. Subí yo solo al alto cerro llamado Coahuilón. Audaz explorador a la...
“Jamás he cometido un acto de lujuria -le dijo la señorita Peripalda al padre Arsilio-. Nunca he tenido trato con varón”. “Te felicito, hija” -la congratuló el sace...
Julieta le reprochó a Romeo: “Está bien que todavía no se haya inventado la televisión, pero no por eso quieras estar toda la noche a duro y dale”. Hemos oído habla...
Un borrachín entró haciendo eses en el panteón de la localidad. Trastabillando, sin saber en dónde estaba, fue a caer en el fondo de una tumba recién abierta. Ahí, ...
Doña Panoplia, dama de buena sociedad, despidió a Ancilia, la joven y curvilinea mucama de la casa, pues holgazaneaba mucho. Le advirtió: “Y ni creas que te recomen...
Él le propuso matrimonio, y ella aceptó al punto. En esa época el hombre se casaba cuando quería, y la mujer cuando podía. “No te pido nada para mí, Señor -había re...
“Debo hacerte una confesión que me avergüenza -le dijo el señor a su esposa-. Cuando hago el amor contigo siempre pienso que lo estoy haciendo con otra mujer”. “¡Qu...
“¿Qué tiene esa mujer que no tenga yo?”. Tales palabras de enojo las dirigió doña Macalota a su esposo don Chinguetas, que había puesto una mirada resbalosa en la c...
“El médico me dijo que debo renunciar a la mitad de mi vida sexual”. Eso le contó, sombrío, don Inepcio a su mujer. Preguntó la señora: “¿Y a cuál mitad vas a renun...
“Acúsome, padre, de que me dejé acariciar lascivamente por mi novio, y yo misma le acaricié con lujuria la entrepierna”. Don Arsilio estaba acostumbrado a oír esa c...