Aunque era ya de noche caímos con la cara al sol. El Ángel quedó desangelado, y a la exaltación siguió, como siempre, la lamentación. Por más que el futbol es histo...
Una mujer fue a la farmacia y le pidió al farmacéutico 100 gramos de cianuro y otros tantos de arsénico. “No puedo venderle eso -opuso el encargado-. Son venenos de...
Cierta dama publicó un aviso en el periódico: “Busco marido”. Recibió cerca de seis mil respuestas: “Ven por el mío”. Pepito cumplió años, e invitó a merendar a sus...
El sexo es un terreno en el cual abundan las conductas obsesivas. Un náufrago se hallaba, solitario, en una isla desierta en el Pacífico del Sur. Carente de “la tón...
El cuento que hoy descorre el telón de esta columna no debe ser leído por personas con escrúpulos de moralina. Lo leyó doña Tebaida Tridua, presidenta ad vitam inte...
En estos días, señoras y señores, he sido un solitario Robinson en su isla. Quiero decir que no he sentido la euforia que millones sienten por la participación del ...
En la cama de la habitación número 210 del motel Kamawa, terminado el trance erótico, Libidiano le dijo a Dulciflor: “Creo que ya es tiempo de que nos casemos”. “¿D...
Este día iré por un camino por el que rara vez camino: el de la poesía. Audacia grande es esa, pues el buen Dios, en su infinita misericordia, me libró de la desgra...
La linda Susiflor invitó a Libidio a su departamento. Le preguntó: “¿Vemos la tele o qué?”. Contestó sin dudar el lúbrico fulano: “Mejor o qué”. Capronio es un suje...
En las noches de bodas sucedían cosas que son para no contarse. Hablo en tiempo pasado porque ahora ya casi no hay noches de bodas. Valores que antes se tenían en a...
“El vino hay que saber mearlo”. He ahí uno de los muchos decires campesinos que en labios de don Abundio el del Potrero suenan a verdad impepinable. Eso de “impepin...
La doncella Fornarina fue obligada por su padre a casarse contra su voluntad. La noche de las bodas le dijo a su marido: “Mi cuerpo te pertenecerá, pero no mi coraz...
Hay cuatro señales que indican que los hombres hemos llegado ya a la edad madura. La primera: se nos olvidan los nombres. La segunda: se nos olvidan las fechas. La ...
En la noche de bodas tuvo lugar el primer acto de amor entre los recién casados. Al término de la ocasión nupcial la novia contempló la alusiva parte de su maridito...
“¡Caramba, doctor! -le dijo sorprendida la bella paciente al joven médico-. ¡Yo siempre pensé que la fecundación artificial se hacía artificialmente!”. Doña Chalina...
El lunes es el segundo día de la semana, no el primero como algunos creen. Ese honor corresponde al domingo, día del Señor, llamado en inglés Sunday, extraña remini...
Don Cucoldo le comentó a su esposa: “El compadre Velerino está en problemas. La comadre le encontró en el asiento trasero del coche una liga de mujer”. “¡Es mía!” -...
Este mozalbete se llama Cigoto, y es desobligado y perezoso. Reprobó todas las materias del bachillerato. “Ay, hijo -lo reprendió su mamá-. Saliste igual de irrespo...
El pescador sacó en su red una sirena de redondeadas formas y exuberante busto. Volvió a arrojarla al mar. Explicó: “Soy alérgico al pescado y a los lácteos”. El sh...
“¿Cómo está eso del hijo en la panza?”. La mamá de Pepito se hallaba en estado de buena esperanza, o sea embarazada. Se turbó entonces, y tragó saliva, cuando intem...
Sin darse cuenta don Lenorio pasó de la edad de la pasión a la edad de la pensión. Un amigo suyo se lo topó en la calle. “Supe que te jubilaste”. “Así es” -confirmó...
Lo diré desde la primera línea, pues de primera línea es la artista a quien por este medio expresaré mi gratitud. Susana Zabaleta estuvo en Saltillo, y en su concie...
Lo que en seguida narraré es real. Eso, sin embargo, no le quita interés. Cerca de la capital de un estado del norte había un ejido de sugestivo nombre, pues se lla...
¡Qué de cosas suceden en las noches de bodas! El relato de esos sucedidos llenaría más tomos que los de la Enciclopedia Espasa (102, sin contar los apéndices). Al e...
“¡Qué lindas pompas tienes, mamacita!”. Eso dijo, extasiado, un gusanito en el jardín. “¡Idiota! -se escuchó una voz-. ¡Soy tu otro extremo!”. Don Oprimicio pasó a ...
La nostalgia es una de las más bellas formas que asume la melancolía. A mí me visita a la caída de la tarde, y me habla de las cosas idas. Ayer, por ejemplo, me hiz...
“Siempre hago que mi esposa grite durante el acto del amor” -le comentó don Chinguetas a un amigo. Este se interesó: “¿Cómo logras eso?”. Contestó don Chinguetas: “...
No falto a la verdad, aunque sí a la caridad cristiana y a la buena educación, si digo que Uglicia era más fea que pegarle a la Madre Teresa. Le comentó al consejer...
Don Gerolano es un maduro caballero. No diré su edad, pues revelarla es gran descortesía, a más de invasión de la privacidad, pero sí mencionaré el dato de que ha t...
Un feo sapo verdinegro entró al Bar Ahúnda. Dando saltos se dirigió a la barra, se posó sobre ella y con grave y ronca voz le pidió al cantinero: “Dame un tequila d...