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Hoy Escriben - Rafael Victorio Ruiz

Desde el Tacaná

Zonas arqueológicas en abandono

El reciente ataque armado a turistas en la zona arqueológica de Teotihuacán que tuvo como saldo a una persona fallecida y 13 más heridas, dejó ver la nula vigilancia y la persistente violencia en cualquier lugar del país, así como el abandono de los centros culturales.

Teotihuacán es emblema de la grandeza prehispánica, un patrimonio que debería protegerse por ser parte de la identidad nacional; aunque, si analizamos lo que ocurre en nuestro estado, la situación es más que preocupante. En Chiapas, todas las zonas arqueológicas permanecen abandonadas, olvidadas y en muchos casos, ni siquiera están regularizadas sus tierras. 

Izapa, por ejemplo, ubicada en el municipio de Tuxtla Chico, casi en la frontera con Guatemala, que de acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) fue el principal centro ceremonial, político y religioso del Soconusco, incluso de Mesoamérica, durante casi mil años, está en el total olvido, sin regularización y sin atención institucional, tal como correspondería a su relevancia histórica. 

Indigna la violencia ocurrida en Teotihuacán porque afecta la vitrina turística, pero también debería causar enojo el abandono de Izapa. Ambas zonas son visitadas por extranjeros, claro, la primera por millones y la segunda por cientos. Queda demostrado que la política cultural y turística en México se mueve entre dos extremos, por un lado, la sobreexposición de unos cuantos sitios y la invisibilidad de muchos otros. 

A mediados del mes de marzo, la Secretaría de Cultura y el INAH, recuperaron y reabrieron la Zona Arqueológica de Toniná en el municipio de Ocosingo, considerado como uno de los asentamientos mayas más relevantes de Chiapas y como un espacio fundamental del patrimonio arqueológico, para lo cual se realizó una intervención en espacios emblemáticos como el juego de pelota, el Templo de la Guerra y las principales plataformas de la Acrópolis, limpieza de terrazas, plaza central, accesos, altares, tumbas, tableros y techumbres de templos, entre otros trabajos, con el apoyo del gobierno del estado y del Ayuntamiento de Ocosingo. 

Esa zona es de 9.22 hectáreas que eran propiedad privada y cuyo dueño impedía el ingreso, por lo que el gobierno federal decidió expropiarlos para destinarlos a la investigación, protección, conservación y restauración del sitio. El documento que permite al Estado tomar control de la superficie, fue publicado en el Diario Oficial de la Federación, el pasado 2 de marzo pasado. 

Eso nos da pie para volver al caso de la zona arqueológica Izapa, un centro ceremonial del Preclásico (2500 a. C. a 200 d. C.), que incluye más de 150 montículos en su núcleo urbano y la mayor parte del sitio (alrededor del 97 %) permanece sin explorar, bajo el argumento de las autoridades del INAH que no puede invertir porque se trata de terrenos de propiedad privada y ejidales. 

El corpus escultórico de Izapa comprende 283 monumentos descubiertos, en los que dominan estelas y altares asociados, tronos, esculturas en bultos, columnas, pilas o fuentes y otros más; ahí se ubica “El Árbol de la Vida” y se considera que hay una gran riqueza bajo la tierra. 

Lo preocupante es que ni el INAH ni ninguna institución federal, estatal, universidad nacional o extranjera pueden invertir en investigación, aunque tampoco se permite a los propietarios aprovechar las tierras para cultivo o realizar obras de algún tipo y por ese motivo, no se ha ampliado la carretera hacia Talismán y la edificación de viviendas se hace “a escondidas” y mientras eso ocurre, las autoridades municipales, tampoco les interesa hacer aunque sea pequeñas inversiones para mejorar el área, por lo que el abandono seguirá prevaleciendo.

Posdata

La frase del secretario de Educación estatal, Roger Mandujano de “se puede o no se puede, Tapachula puede, hay que virilizarlo”, en un evento del programa Chiapas Puede, ha sido calificado como muy desafortunado y si quería quedar bien con una persona que ya anda en plena campaña en busca de ser candidata, lo que hizo fue demostrar su ignorancia, porque virilizar, de acuerdo con la Real Academia Española significa dotar a alguien o algo de características masculinas o viriles. Se utiliza frecuentemente para describir la aparición de rasgos sexuales masculinos en mujeres debido a un exceso de andrógenos (virilización), o para referirse a la masculinización de comportamientos, rasgos o conceptos. O ¿Roger querrá masculinizar a Chiapas Puede?... El alcalde de Tapachula, Yamil Melgar Bravo, empezó ayer a celebrar el Día del Niño, con eventos y entrega de juguetes en diversas comunidades rurales; además participó en la puesta en marcha de la colecta anual de la Cruz Roja, en donde invitó a la ciudadanía a colaborar con la noble institución…

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