Chiapas en riesgo
Aunque este año ha sido atípico en el periodo de lluvias, el territorio chiapaneco siempre está expuesto a múltiples fenómenos naturales y al mismo tiempo, a riesgos derivados de la actividad humana. Ciclones tropicales, inundaciones, deslaves, sismos y la presencia de dos volcanes activos, el Chichonal en la zona norte y el Tacaná, en la frontera con Guatemala, y si se le suma un crecimiento urbano desordenado, lo hacen altamente vulnerable y resulta preocupante que no se cuente con un Atlas Estatal de Riesgo y en los municipios, solamente unos cuantos lo tienen actualizado.
En los últimos meses en diversas partes del planeta se han registrado grandes terremotos y en nuestra región no ha sido la excepción; el 17 de julio pasado ocurrieron dos de magnitudes 7.4 y 6.5 considerados de alarma, aunque afortunadamente los daños ocasionados fueron menores; ayer en Colombia, uno de 7.4 dejó a decenas de víctimas mortales y desaparecidos, aparte de destrucción y lo mismo ocurrió antes en Venezuela.
Chiapas vive bajo una condición que no puede ignorarse, en 23 días se han presentado más de mil 550 réplicas y no deja de temblar, producto de que en la zona confluyen las placas tectónicas de Norteamérica, Cocos y del Caribe, lo que lo hace que sea uno de los estados con mayor sismicidad del país. Es más, el 7 de septiembre del 2017, en Pijijiapan se registró uno de magnitud 8.2 que causó destrozos en varios estados del sur del país, incluido el nuestro.
Pero a los sismos le sumamos las lluvias intensas, las inundaciones y los deslaves, por lo que no podemos ignorar lo ocurrido con el huracán “tan en octubre del 2005, cuando las regiones de la Frontera Sur, Soconusco, Costa, Sierra y Frailesca fueron devastados y si le sumamos que tenemos los dos volcanes activos en el norte y en el sur, la preocupación debería ser mayor.
Ante esta realidad, resulta difícil entender que Chiapas y la mayoría de los 124 municipios carezcan de Atlas de Riesgo, que representa una herramienta prioritaria para prevenir afectaciones, proteger la infraestructura y la vida de las personas, ya que al construirse viviendas al margen de los ríos y estos al retomar su cauce, se llevan todo lo que tienen a su paso como ocurrió en el Stan que desapareció a colonias completas.
En ese sentido, Tapachula acaba de poner el ejemplo; el pasado 6 de agosto se presentó la actualización de su Atlas Municipal de Peligros y Riesgos 2026, en donde se identifican zonas de riesgo y contempla factores hidrometeorológicos, geográficos y territoriales, lo cual sirve sobre todo para tomar decisiones presentes y futuras, para que el crecimiento urbano sea ordenado y no se otorguen permisos de construcción en lugares inadecuados.
Pero Chiapas tiene 124 municipios y hasta donde establecen los especialistas, por lo menos los más importantes como Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas, Comitán y Palenque, carecen de su Atlas de Riesgo; el de la capital del estado data del 2013 y por ese motivo, al no haber una planeación de obras cada que llueve hay diversas zonas que se inundan.
Un sismo no puede detenerse y tampoco una erupción volcánica, las lluvias y los ciclones se predicen, pero lo que sí puede evitarse es construir en zonas peligrosas y el Atlas de Riesgo es un instrumento que no debe faltar ni en el estado ni en cada uno de los municipios.
Posdata
La efervescencia política rumbo al 2027 está a todo lo que da en casi todos los municipios del estado, en algunos más que en otros, como en Cacahoatán; en Morena todo indica que va a ser singlado mujer y a través de la actual regidora Brenda Elizabeth Meza, está más que planchado, pero hay quienes están pataleando como el caso del “Chapulín” exalcalde interino, Anan Alexani López Sandoval, quien ya pasó por varios partidos, fue regidor del verde y apenas el 7 de junio del año pasado rindió protesta como presidente de la Comisión Ejecutiva Municipal del Partido del Trabajo y ahora anda haciendo grilla en Morena y va en contra de la unidad a la que llaman los dirigentes nacionales y estatales, incluso se dice que un legislador y un “Magistrade” están también haciendo ruido en contra de las directrices que les han marcado sus jefes políticos. Así que las cosas se ponen color de hormiga… En Suchiate, el alcalde emanado de RSP y que quiere la reelección por Morena o el desempacado Partido Humanista, Elmer Vázquez Hernández, impidió que Morena realizara un evento en el parque central, porque la organizadora era la exalcaldesa Sonia Eloína Hernández Aguilar, que quiere imponer como candidato a uno de sus hijos… En Mazatán, la alcaldesa Sara Barrera la emprende contra los que dice son sus detractores y ha empezado a presentar denuncias penales por difamación, incluidos periodistas, craso error porque en su municipio la mayoría de la población le exige rendir cuentas y terminar obras que tiene inconclusas desde hace meses.








