La pandemia, tema electoral

Como seguramente ocurrirá en otros países, la pandemia de Covid-19 ya está siendo utilizada en México por la oposición para tratar de ganar votos en las elecciones de junio del próximo año.  

En este contexto deben de ubicarse las críticas que ayer hicieron en el senado de la República al secretario de Salud, Jorge Alcocer Varela, y de paso al vocero para el tema, el subsecretario de salud, Hugo López-Gatell.  

Cínicamente, los opositores los responsabilizan de las muertes y contagios de los mexicanos, sin asumir responsabilidad alguna por el desmantelamiento en que priístas y panistas hicieron del sector salud en el país en las últimas tres décadas.  

En contra de los datos oficiales, los opositores al gobierno federal insisten en que México ocupa el primer lugar en fallecimientos de trabajadores de la salud y en el número de muertos en general.  

A este cuestionamiento, Alcocer Varela les respondió que si no les convencen las cifras oficiales en México, que acudan a la Universidad Johns Hopkings -especialista en epidemiología- de Estados Unidos, que coloca al país en el número 12 por personal sanitario muerto y el 12 en el total de personas fallecidas por el Covid-19.  

Aparte del tema electoral, en el fondo de las críticas está también el del asunto de la compra de los medicamentos que en el actual gobierno dejaron de ser un negocio para empresas y funcionarios que cobraban altas cantidades del presupuesto público.  

Con la serenidad que lo caracteriza, el secretario de salud respondió a los legisladores de oposición lo que ha dicho antes: que las acciones oficiales se han enfocado para salvar vidas, por lo que se implementaron medidas sociales, de prevención del contagio para disminuir la velocidad de propagación.  

Reiteró lo que se sabe desde antes, pero que la oposición soslaya: que el gobierno federal recibió un sistema hospitalario con 401 hospitales a medio construir y con un déficit de más de 200 mil profesionales de la medicina.   

Si la actual administración no hubiera actuado para la reconversión de 969 hospitales para atender a los enfermos de coronavirus, el impacto de la enfermedad habría sido mucho peor.  

Es mentira que a los opositores de la administración federal les interese mucho la vida y la salud de los mexicanos; lo que les importa es ganar votos en las elecciones del año próximo.  

El excandidato presidencial panista, Ricardo Anaya, quien probablemente busca convertirse en diputado federal -plurinominal si es posible para no exponerse- ha dicho ahora que el presidente Andrés Manuel López Obrador será recordado por no usar cubrebocas.  

Que se sepa, hasta la fecha, el presidente no se ha contagiado de Covid-19 ni ha contagiado a alguien más, por lo que la crítica carece de sentido, por más que se argumente que por su investidura su comportamiento sirve de ejemplo, como si el hecho de que él lo use provocará automáticamente que todos los mexicanos lo seguirán o no.  

En fin, al paso que vamos, la pandemia será uno de los principales temas de campaña de los partidos de oposición que darán gracias a la enfermedad porque podrían ganar algunos votos más.  

Hablando del coronavirus, las autoridades estatales decidieron finalmente que los trabajadores del sector público no regresaran hoy a trabajar, como se había acordado el martes para que no arriesguen la salud y se proteja también a los usuarios de los servicios.  

Como es natural, la decisión había dividido opiniones entre quienes estaban a favor y en contra, ya que los riesgos de contagios persisten porque el virus sigue presente, aunque, efectivamente, los casos han bajado considerablemente respecto a los meses anteriores a septiembre.  

Es cierto que si los trabajadores regresaban hoy a las oficinas existía la posibilidad de que hubiera contagios, aunque tampoco pueden detenerse por tanto tiempo las actividades o los servicios que ofrece el gobierno estatal.  

Ya son siete meses de inactividad o de actividad a medias, por lo que es necesaria la reactivación, dentro de la nueva normalidad. Lo que se debería de hacer en todo caso es tener mucho cuidado en que se respeten las medidas sanitarias correspondientes para prevenir los contagios en la media de lo posible.  

De hecho, la movilidad es ya casi normal en todas las ciudades en las que durante los meses críticos el quédate en casa se acató en buena medida por temor a contagiarse. Podría decirse que el sector que todavía se mantiene sin salir de manera generalizada es el infantil.   

En lo que habrá que esperar más tiempo es en el regreso a clases de manera presencial -tal vez hasta enero, dependiendo de cómo esté la situación-, ya que los menores tienen un poco menos de cuidado por su misma naturaleza.  

Habrá que estar atentos y ver cómo evoluciona la pandemia en las semanas próximas para que se tomen las decisiones que se tengan que tomar. 

Picotazos.  

Como las demás administraciones municipales en el estado, el ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas cumple hoy dos años en funciones, sin que a la fecha se haya notado un cambio que marque la diferencia respecto a pasadas autoridades. Efectivamente, en el segundo informe rendido el martes por la alcaldesa Jerónima Toledo Villalobos no hubo mucho que dar a conocer porque tampoco ha habido obras de gran impacto, apenas pavimentación de algunas calles. Destacó la propuesta de que el municipio se haga cargo del asilo de ancianos San Juan de Dios, además de la información de que el Archivo Histórico Municipal tendrá su propia oficina en el centro de la ciudad. Del rastro municipal, cuya casi segura construcción se había publicitado con bombo y platillo, nada se dijo. ¿Será que ya se cayó ese proyecto que salvaría a la actual administración municipal coleta? Otra pregunta: ¿La presencia de la directora del Conecutla, Cecilia Flores Pérez, en representación del ejecutivo estatal significa que está en la lista de los posibles candidatos a la alcaldía o que está descartada? Fin.