Desbandada perredista en Huixtán

Como si algo le faltara, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) perdió de golpe en días pasados, el ayuntamiento y una militancia de cerca de 4 mil personas en el municipio de Huixtán, que ha gobernado de manera ininterrumpida durante cinco trienios. 

El argumento de los ahora experredistas, que se pasaron al Partido del Trabajo (PT), es que no fueron tomados en cuenta para la candidatura a la diputación federal, debido a los acuerdos firmados por los dirigentes de ese partido, del PRI y del PAN, para conformar la llamada Alianza por México, con la finalidad de contender unidos en contra de Morena en las elecciones del 6 de junio. 

Es probable que los triunfos perredistas en ese municipio indígena de los Altos de Chiapas sea en parte producto de negociaciones cupulares entre partidos y gobernantes, como sucede con otros partidos en otros municipios, pero eran votos seguros para el partido del sol azteca, tan necesitado ahora de sufragios. 

Desde luego que la dirigencia habrá valorado que era preferible, por ejemplo, perder en Chiapas cuatro mil sufragios que estaban seguros -si se toma en cuenta la votación de las elecciones anteriores-, con la esperanza de recuperarlos en otros lados.  

Seguramente 4 mil votos son nada en el espectro nacional que en teoría le dará más sufragios al PRD, pero de todos modos es un municipio gobernado bajo esas siglas desde hace 15 años. Podría decirse que esos sufragios irán de alguna manera a Morena, porque el PT, que en este caso cosechó sin sembrar, es aliado del partido gobernante. 

Falta ver si en las elecciones del 6 de junio se mantiene la tendencia favorable a los que ahora están en el poder en Huixtán. De ser así, el PT tendría casi asegurada una alcaldía, pero antes tendrá que derrotar a los demás candidatos. 

Hablando de las elecciones, en el PRI de San Cristóbal se está poniendo buena la contienda interna. De acuerdo con fuentes del tricolor, a la fecha hay por lo menos seis precandidatos que han expresado su deseo de participar en el proceso: Francisco Martínez Pedrero (ya fue alcalde y tiene el mérito de haber resistido a las presiones para que se pasara el Verde cuando éste gobernó la entidad), Edgar Rosales Acuña (ya fue candidato dos veces y perdió, incluso fuera del PRI), Miguel Angel Rosas Salas (fue primer regidor con el alcalde Marco Antonio Cancino, postulado por el PVEM), Ernesto Avila Gutiérrez (fue secretario municipal en ese mismo ayuntamiento), Juan Pablo Ruiz Flores (su único mérito si es que puede llamársele así, es ser sobrino del fallecido obispo Samuel Ruiz García, aunque según algunos de sus familiares políticos él ha vivido siempre en Tuxtla Gutiérrez) y Miguel Angel Morales Zúñiga, que poca gente conoce. El Verde o ex Verde -ya no se sabe-, Hugo Pérez Moreno anda tratando de colarse en la alianza, aunque no es priísta y por lo tanto sus posibilidades se reducen, lo que no significa que no pueda ser el abanderado, claro porque en política todo puede suceder. Mariano Díaz Ochoa, cuyo nombre aparece en cada elección entre los posibles candidatos del tricolor, parece que se hizo -o lo hicieron- a un lado y seguramente será utilizado con las siglas que más convengan, no para ganar, sino para restarle votos a quien haya que hacer perder para que triunfe el palomeado. Está claro que en teoría, la contienda electoral se centrará entre el gobernante Morena y la alianza PRI-PAN-PRD.  

Avila Gutiérrez ha asegurado a esta Rotonda Pública que la próxima semana se registrará formalmente para buscar la candidatura por el PRI porque siente que tiene posibilidades reales. Si de estudios formales se trata es uno de los más preparados de todos los aspirantes, pues tiene la licenciatura en leyes, maestrías y posgrados en universidades nacionales y de otros países, incluyendo la de Salamanca, España. Además de secretario municipal fue catedrático de la facultad de derecho de la Universidad Autónoma de Chiapas y de marzo de 2018 a diciembre pasado se desempeñó como apoderado legal de La Comisión Estatal de Derechos Humanos. Como puede verse, si se compara con otros de sus contendientes internos, sobre sale su preparación académica, pero en política no siempre es lo que más cuenta. De todos modos, está dispuesto a dar la batalla para quedarse con la candidatura. Más adelante habrá de verse por quién se deciden los dirigentes. 

PICOTAZOS. Qué desgracia que con esta pandemia y con las enfermedades de la época, ni siquiera ha uno podido procesar la muerte de un familiar o un amigo cuando ya le están avisando de un nuevo deceso. El corazón se apachurra cada vez más y con mayor intensidad ante tanta noticia triste. Apenas estábamos medio asimilando el lamentable, muy lamentable deceso del compañero y amigo, Hugo Isaac Robles Guillén, ocurrido el 14 de febrero, cuando este fin de semana nos enteramos de la partida de Marypaz Soriano, esposa del empresario José Antonio Hernanz, fallecido hace un mes, ambos muy estimados en San Cristóbal de Las Casas y amigos cercanos. Ella, de plano no resistió la ausencia de su “licenciado” y se dejó caer en la depresión con tal de ir a alcanzarlo cuanto antes. De acuerdo con información de familiares, en su caso no fue el coronavirus el causante de su muerte. De verdad que la situación es desoladora, sobre todo por la pandemia que sigue cobrando vidas en todo el mundo y en el entorno cercano de cada familia. Muchas personas están ansiosas esperando la llegada de la vacuna para protegerse y tratar de librarla. Pero la demanda mundial es tanta y la producción tan poca que habrá que esperar varios meses todavía para que la mayor parte de la población pueda ser vacunada. Por lo pronto, sólo queda seguir cuidándose lo más que se pueda a nivel personal y familiar tomando las medidas sanitarias adecuadas. Todo parece indicar que el uso del cubrebocas es una de las medidas que ha resultado bastante efectiva, siempre y cuando se utilice de forma adecuada. Mientras, quienes seguimos con vida, tenemos que seguir llorando a amigos y familiares que se han ido, dejando la sensación de que han partido prematuramente, aunque esos terrenos -de la vida y de la muerte- son desconocidos para todos. Vaya desde este espacio un abrazo y las condolencias correspondientes a Carolina y José Antonio Hernanz, que han quedado huérfanos de padre y madre de un momento a otro.  Fin