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Hoy Escriben - Elio Henríquez

Rotonda Pública

Mayor seguridad en las carreteras.

Bukele: reelección.

Como muchas veces lo han hecho antes, cientos o miles de transportistas de carga del país hicieron un paro de labores y se manifestaron ayer para exigir al gobierno federal mayor seguridad en las carreteras, ya que cada vez está más peligroso para los conductores, aparte de que se pone en riesgo la mercancía que transportan.

El de la seguridad en las carreteras no es un problema de ahora, pero en los últimos años se ha agudizado, ocasionando graves pérdidas económicas a los transportistas, y lo más grave, pérdida de vidas porque muchos conductores han sido asesinados.

El transporte de carga a diferentes partes del país es elemental para la economía nacional, pues las diversas mercancías son movilizadas de un estado a otro o de una región a otra para surtir a las grandes tiendas y los mercados públicos.

Conscientes de los daños que ocasionan, los transportistas que protestaron ayer, no bloquearon carreteras, cuando menos en Chiapas, donde las unidades de la Alianza Mexicana de Transportistas (Amtac), fueron colocados a la orilla de las carreteras en las entradas y salidas de diversas ciudades del estado, según informaron sus dirigentes.

No porque no hayan cerrado las carreteras afectando a particulares, no significa que las autoridades federales no hayan atendido sus peticiones, aunque habrá que ver en los próximos días, semanas y meses si efectivamente mejora la seguridad en las distintas vías que tienen que recorrer los transportistas.

De acuerdo con los inconformes, existen carreteras en el país en las cuales se hace cada vez más difícil el transporte de la carga, debido a la presencia de grupos armados que asaltan a las unidades, roban la mercancía y asesinan o desaparecen a los conductores.

Mayor seguridad en la carretera es la principal exigencia a las autoridades federales, no de ahora, sino de hace mucho tiempo para poder trabajar más o menos con ciertas garantías de seguridad.

Tal vez con más patrullajes de agentes de la Guardia Nacional y con puntos de revisión en las diferentes vías por las que tienen que transitar se pueda controlar un poco la inseguridad que tiene asediados a los transportistas de carga, aunque el problema afecta también a los automovilistas particulares que circulan de una zona a otra.

En el caso de Chiapas, una de las zonas que se ha vuelto más delicada para los transportistas es la que se ubica en la sierra y la frontera, donde han sido quemados o asaltados camiones de carga y sus conductores asesinados o desaparecidos, según han denunciado dirigentes de la Amtac.

Han asegurado que la situación se ha puesto tan delicada en esa parte del estado que en muchos casos los camiones de carga que vienen del norte o del centro del país, ya sólo llegan a San Cristóbal de Las Casas y de ahí la mercancía es llevada bajo su propio riesgo por transportistas locales en unidades de menor capacidad.

El bloqueo constante de las carreteras en las regiones es otro de los problemas serios que enfrentan los transportistas de carga, ya que frecuentemente no pueden pasar y se echan a perder los productos que transportan, lo que ocasiona pérdidas económicas.

Por eso es justo el fuerte reclamo que ayer le hicieron al gobierno federal en varios estados del país, para que tome medidas que garanticen el traslado de las mercancías y la seguridad para los conductores que están exponiendo su vida.

Ojalá, pues, que el gobierno federal tome en serio la exigencia de los transportistas de carga, porque la suspensión del acarreo de las diferentes mercancías y productos afecta a la población en general, ya que se retrasan o escasean las cosas, con el consecuente desabasto o incremento de precios.

Bekele. Con la novedad, bueno, no es novedad, ya se sabía por las encuestas de opinión, que el presidente del El Salvador, Nayib Bukele ganó abrumadoramente las elecciones realizadas el domingo, con lo que se reelegirá un período más de cinco años.

El joven mandatario, que maneja magistralmente las redes sociales, triunfó con una votación superior al 80 por ciento con su partido Nuevas Ideas y prácticamente desapareció a la posición, empezando por los dos grandes partidos: Alianza Republicana (Arena), de derecha y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), de izquierda, que parece están en una fase terminal.

Bukele ha basado su popularidad en la exitosa y espectacular estrategia contra las pandillas que tenían asolada a la población en todo el país. De ser uno de los países con una de las mayores tasas de homicidios en el mundo, esa nación centroamericana se ha convertido en una de las más seguras y el mandatario se encuentra entre los más populares a nivel global.

Se le ha criticado que con su estrategia se violan los derechos humanos, ya que ha suspendido las garantías individuales mediante el régimen de excepción, pero, ¿qué le importa eso a la población si ahora tiene la seguridad que antes no tuvo para trabajar y vivir? ¿Quién no quiere en cualquier país vivir en paz sin que los delincuentes alteren su vida y no lo dejen progresar?

Contrario a lo que podría pensarse, Bukele le salió respondón a Estados Unidos, pero eso no significa que apoye a los gobiernos que están del otro lado como el de Nicolás Maduro en Venezuela, al que ha atacado cada vez que ha tenido la oportunidad.

Como dijo hace unos meses en San Cristóbal el historiador Héctor Lindo, Bukele no es de derecha ni de izquierda, sino un personalista al que le gusta el poder.

Luego de su aplastante victoria y fiel a su estilo, Bukele, declaró el domingo por la noche que “este día, El Salvador ha roto todos los récords de todas las democracias en toda la historia del mundo”.

Y todavía faltan las elecciones municipales programadas para marzo, en las cuales seguramente arrasará también su partido Nuevas Ideas.

El problema ahora para El Salvador es cómo impedir que Nayib quiera seguirse de largo y buscar una nueva reelección en 2029. Cuidado, porque así le hacen los dictadores. Fin