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Hoy Escriben - Elio Henríquez

Rotonda Pública

El tren descarrilado

¿Qué estará pasando con los nuevos trenes que se andan descarrilando? Lo grave no es solo el descarrilamiento, sino el luto que ha dejado el más reciente que sucedió el domingo con el Interoceánico en el que 13 personas murieron y 98 resultaron lesionadas en Oaxaca.

Está raro porque son obras recientes y los trenes nuevos que se supone deberían de estar en excelentes condiciones, aunque falta conocer el resultado de las investigaciones iniciadas por la Fiscalía General de la República (FGR), para saber las causas.

Todavía el 21 de noviembre la presidenta Claudia Sheinbaum inauguró el primero de tres tramos de la Línea K del Tren Interoceánico, trazo que une al Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, con el Soconusco, Chiapas. Desde ese día se abrió el servicio a pasajeros operando solo los fines de semana.

Este tipo de accidentes le dan a la oposición el material que necesita para atacar políticamente a la llamada cuarta transformación y, sobre todo, a su creador, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuyos proyectos emblema como el Tren Maya y el Interoceánico fueron muy criticados.

Por lo pronto, la oposición ha exigido la suspensión de las operaciones del Interoceánico y la investigación exhaustiva del accidente ocurrido el domingo en territorio oaxaqueño.

Como era lógico, la oposición salió rápido a emitir su postura. Por parte del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el coordinador de los diputados federales, Rubén Moreira, dijo que el descarrilamiento “refleja el fracaso de las políticas públicas en materia ferroviaria del gobierno de López Obrador y que heredó a la actual administración”.

El exgobernador de Tamaulipas fue más allá al exigir también una investigación al Tren Maya, incluyendo el tema del financiamiento para su construcción.

Por parte del Partido Acción Nacional (PAN), el diputado Héctor Téllez propuso la creación de una comisión especial de la Cámara Baja para que conozca del caso.

Justo ese es el material que la oposición está esperando para atacar a la 4T con tal de abollarle un poco todo el poder que tiene. Una noticia del descarrilamiento de un tren con saldo de 13 muertos le da la vuelta al mundo de inmediato, y más en épocas festivas como ahora que baja la información en general.

Este accidente va a dar mucho material todavía a la oposición, pues la investigación no será tan rápida. Además, tiene que ser creíble, que se diga lo que fue, así sea deficiencias en el material de construcción, en la calidad de los trenes o una falla humana.

Lo lamentable es que el del domingo no es el primer accidente que sucede con los trenes puestos en marcha en el sexenio pasado, aunque sí el más grave.

El 19 de agosto pasado, por ejemplo, se descarriló un vagón del Tren Maya en un tramo ubicado en el estado de Yucatán, sin que se hayan reportado lesionados.   

Antes, el 31 de enero de este mismo año que está por terminar, se reportó el descarrilamiento del Tren Maya en la estación Limonares, en Quintana Roo, y el 25 de marzo de 2024 se descarriló un furgón del mismo tren en Yucatán. En ninguno de estos accidentes se reportaron lesionados.

Da la impresión de que son muchos accidentes en poco tiempo, por lo que las autoridades federales tendrán que hacer algo para corregir lo que haya que corregir. ¿Tiene algo que ver el hecho de que la inexperta Secretaría de Marina sea la responsable de estos proyectos?

El descarrilamiento de estos trenes es una mala publicidad para ese sistema de transporte. Muchas personas ya lo pensarán antes de subirse a un vagón de esos.

Picotazos. Este mes de diciembre ha sido algo cruel, ya que se ha llevado a amigos o personas conocidas. El sábado se dio a conocer la triste noticia del fallecimiento del ambientalista Alejandro Ruiz Guzmán, quien seis meses antes sufrió la caída de una escalera en su casa ubicada en el barrio de Las Delicias de San Cristóbal de Las Casas. Ruiz Guzmán, que antes fue periodista y marimbista, se había dedicado de lleno en los últimos años a la tarea de reforestar miles de hectáreas en diferentes municipios, sobre todo en los Altos de Chiapas. Ahí quedará su legado en cada árbol plantado. No deja de ser irónico que alguien que se dedicó a cuidar el ambiente haya perdido la vida a causa de una caída cuando trataba de bajar del techo de su casa semillas de plantas. Seguramente será recordado en muchas comunidades en las que con dedicación sembró miles de árboles en compañía de sus habitantes. Vaya desde este espacio un abrazo solidario a sus hijos, su esposa, sus hermanos y demás familiares... El lunes se dio a conocer también el deceso de Marco Antonio Bernal, quien fuera jefe de la delegación del gobierno federal en los diálogos de San Andrés con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). Era un hombre del viejo sistema priísta, institucional que cumplió a cabalidad la encomienda de sus jefes de ese entonces. Él firmó los acuerdos de San Andrés el 16 de febrero de 1996, que, por cierto, nunca fueron cumplidos a cabalidad. Seguramente esa fue la intención desde el principio, y al EZLN no le alcanzó la fuerza política o le falló la estrategia para presionar más y obligar al gobierno de Ernesto Zedillo y de Vicente Fox a respetarlos. Los acuerdos, según reconoció el Subcomandante Marcos después de la firma, eran buenos y favorables para el movimiento, pero lo más importante como la autonomía y el derecho sobre los recursos naturales no se cumplió. Queda para la historia la presencia del también tamaulipeco Bernal en las mesas de diálogo y la firma de los tratados. Si se respetaban a cabalidad o no ya dependía de instancias superiores... Las malas noticias siguieron, pues ayer se informó sobre el fallecimiento de Eduardo Montoya Liévano, quien fuera procurador de Justicia del Estado. Muchos años pasó en cama a causa de un accidente de caballo. Nacido en San Cristóbal, Lalo siempre se desempeñó en el ámbito de la procuración de justicia. Descanse en paz. Abrazo fraterno a su hermana Lety y a los demás familiares. Fin