La detención del alcalde morenista de Cintalapa, Ernesto Cruz Díaz, por sus presuntos vínculos con grupos del crimen organizado (entre otros delitos) no es un hecho menor y debería de poner a pensar a muchos presidentes municipales que se mueven en medio de ese ambiente de las componendas, los compromisos y los intereses por el dinero.
Es un secreto a voces desde hace muchos años que no pocos alcaldes llegan al poder respaldados por grupos de delincuentes, que a cambio les piden colocar a los directores de la policía municipal o a los responsables de otras áreas relacionadas con la seguridad.
A menos que hubiera algún otro interés detrás, su captura parece un mensaje para otros servidores públicos que mantienen relaciones de algún tipo con grupos criminales.
Da la impresión de que con la detención de Cruz Díaz las autoridades federales y estatales están encontrando (y combatiendo) esos cabos no tan sueltos que parecen ser en parte el origen de la reactivación de la violencia en algunos puntos del estado, sobre todo en la Frailesca y el Centro de la entidad.
Como parte de las mismas acciones, habían sido detenidos previamente más de 150 policías municipales de la región Valles Zoque que fueron trasladados a las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE) el sábado pasado, para ser investigados.
Ya se dijo en entregas anteriores que algo raro se notaba en el resurgimiento de la violencia en las regiones citadas, lo que habla de que uno de los grupos delictivos tiene todavía presencia activa, lo que generó los hechos de violencia del fin de año por la disputa de espacios o por el acorralamiento de que han sido sujetos.
Con el alcalde cayeron el extesorero y exsíndica de Cintalapa, Reynol Valencia Cruz y Anayeli Reyes Clemente, respectivamente, acusados también de corrupción y presuntos vínculos con grupos delincuenciales. Ambos fueron colaboradores de Ernesto en el primer periodo, pero no en el segundo, que comenzó el 1º de octubre de 2024 , es decir, no llegó al poder en esta administración.
Una vez que han actuado en contra del edil de Cintalapa, las autoridades deberían de continuar -se supone que tienen bien investigados a todos los alcaldes- con la “limpia” en todo el estado, sobre todo en las zonas en las que operan con más fuerza los grupos del crimen organizado para desarticular ese tipo de relaciones, si es que en verdad quieren poner orden.
Ojalá que no se trate solo de actos propagandísticos de inicio de año, sino que vayan a fondo.
Por lo pronto, muchos presidentes municipales deben poner sus barbas a remojar porque mientras se aclara si son peras o son manzanas, un resbalón los puede llevar directo a El Amate.
Picotazos. Como todo cambio importante en la vida política, social y cultural de un pueblo, la modificación del escudo de Chiapas ha generado un importante debate público que ha derivado en la conformación de al menos tres grupos de personas: los que están de acuerdo con el nuevo escudo, los que están en contra y los apáticos a los que les da igual porque no les interesa. No es fácil adaptarse al nuevo emblema después de tantos años de ver el mismo. Todo parece indicar que pase lo que pase ya no habrá reversa en la decisión de antemano tomada... Si despedimos el 2025 con la tristeza de la partida del plano terrenal de varios amigos y conocidos, el nuevo año no se queda atrás, ya que ha comenzado con malas noticias: El amigo Marco Antonio Santiago Sánchez falleció el 4 de enero. Cuando menos en una ocasión fue regidor en el ayuntamiento de San Cristóbal de Las Casas, cuando fue alcalde Francisco Martínez Pedrero, de 2012 a 2015, aparte de haber desempeñado otros cargos en la administración púbica. Le gustaba la política y siempre se mantuvo en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Cuando fue regidor tomó casi como un asunto personal la tarea de que la Unesco nombrara a la ciudad coleta como patrimonio de la humanidad. Ese título no fue posible, pero logró que fuera declarada Ciudad Creativa. También se le recuerda por ser uno de los primeros restauranteros en haber traído los tacos de pastor de trompo (además de la política se dedicó muchos años a la gastronomía). De hecho, cuando en 1994 que surgió el levantamiento armado zapatista y había llegado mucha gente de otras partes del país y del extranjero, el Tizón Chiapaneco de su propiedad era el único establecimiento abierto hasta muy noche para cenar. Descanse en paz el buen Marco. Vaya desde este espacio un abrazo fraterno para sus familiares… Con tanta noticia que se ha generado por la captura (ilegal) del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se había quedado en el tintero el comentario sobre lo publicado el fin de año por el periódico The Wall Street Journal acerca de que el ganador del aumento de aranceles de Estados Unidos es México, ya que las exportaciones mexicanas a ese país aumentaron en 2025, que será recordado entre otras cosas por la imposición arbitraria y hasta ilegal de tarifas a diferentes productos. El rotativo subrayó que la tasa arancelaria final que negoció el Gobierno mexicano con la presidenta Claudia Sheinbaum a la cabeza terminó siendo más baja que la de la mayoría de países, por lo que esa disparidad ayudó a que las exportaciones mexicanas pudieran llenar el vacío dejado por los productos chinos sujetos a gravámenes más altos. No es poca cosa haber logrado torear exitosamente al loco de Trump. Muy bien. Desde luego que el año nuevo tiene a todo mundo con el Jesús en la boca porque ya no se sabe con qué más abusos saldrá el míster. Fin








