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Hoy Escriben - Elio Henríquez

Rotonda Pública

¿Habrá reforma electoral?

Sin el aparente consenso con los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT), aliados de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el partido gobernante, la presidente Claudia Sheinbaum Pardo decidió mandar por fin al Congreso de la Unión la iniciativa de reforma electoral, una de las más trascendentes para para su gobierno como lo fue la de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Según se ha informado, el documento será presentado formalmente el lunes próximo, pero ya desde ayer comenzaron los debates públicos y se empezaron a conocer las respectivas posturas de los partidos políticos, incluidos el PVEM y el PT, un poco renuentes a aprobarla tal como está.

Hasta donde se sabe son dos puntos en los que no quieren ceder: el financiamiento a los partidos porque la iniciativa plantea una reducción del 25 por ciento y la modificación en cuanto a la designación de los diputados plurinominales.

Sobre el primero puede decirse que tampoco es tanta la disminución, pues bien pudo plantearse que fuera del 50 por ciento y la gente estaría de acuerdo, tomando en cuanto que es demasiado dinero el que se da a los partidos políticos en México, con tantos millones de pobres todavía y tantas carencias.

Claro, con 25 por ciento menos, el negocio familiar o de grupos será un poco menos jugoso. Si un partido recibe al año 800 millones de pesos, por ejemplo, dejaría de recibir 200 millones si se aprueba la iniciativa como está. Es decir, una millonada para lo que hacen.

El segundo punto de discordia es, como dicen algunos morenistas, innovador, porque se plantea que para que ganen una curul, los legisladores plurinominales también hagan campaña como los demás candidatos y que se le dé el triunfo a quien quede en segundo lugar en las votaciones. Sólo los que sean buenos candidatos van a lograr colarse, no por el compadrazgo o amiguismo.

Es decir, ahora todos tendrían que ir a ganar los sufragios en tierra, lo que no hacen los dirigentes de los partidos o sus amigos cercanos porque obtienen un escaño con el número total de votos del partido sin haber hecho campaña y muchas veces sin que el electorado los conozca. Hasta antes de esta propuesta se hablaba de eliminar las 200 diputaciones plurinominales, pero finalmente, ante la oposición de los institutos políticos, se optó sólo por modificar la forma de obtener una curul manteniendo el número de 500.

La propuesta plantea, además, una reducción de 128 a 96 escaños en el Senado; 64 serían de mayoría relativa y 32 de primera minoría.

A pesar de que el PVEM y el PT no han dicho que aprobarán la iniciativa, la presidenta ha decidido mandarla al Congreso de la Unión sin cambios, bajo el entendido de que va por el todo o nada, pues ha dicho con gran seguridad que “quien quiera mantener privilegios será señalado”.

Lo más probable es que los partidos aliados terminarán sumándose para aprobarla, aunque es posible también que negocien otras cosas como candidaturas, contrario a los partidos de oposición que cuando menos hasta ahora se han manifestado en contra. De todos modos, habrá que esperar a que llegue la hora de la votación. Incluso, dentro de Morena había -¿o hay?- cierto rechazo al documento original.

Queda claro que para Sheinbaum Pardo es muy importante la reforma electoral, como lo fue la de la Corte, y por eso ha dicho que si no se hace de fondo como la está planteando no tiene caso que se haga.

Tanto la reforma para la elección de los ministros de la SCJN como la electoral, le quedaron pendientes de realizar al expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien concibió el llamado Plan C, que consistía en ganar la mayoría en el Congreso en las elecciones del 1º de junio de 2024, como ocurrió, y el que muchos no creían viable.

A partir de la próxima semana se abrirá el debate en la Cámara y se comenzará a ver qué partidos se van alineando para aprobar el documento. Lo único que se necesita es que los aliados de Morena voten a favor para que se concrete la reforma electoral.

La propuesta ha sido presentada en un momento en el que la presidenta ha ganado más respaldo popular como resultado del desenlace del operativo militar realizado el domingo pasado originalmente para detener a Rubén Nemesio Osegura Cervantes, “El Mencho”, que al final murió.

La semana que viene va a estar muy movida en lo político por la discusión de la reforma, sin tomar en cuenta lo que se acumule o surja esos días.

Picotazos. No trascendió públicamente más allá de las localidades de la zona, pero ahora se sabe que el domingo fue quemada una camioneta Ram, roja, en la comunidad Nueva Jerusalén, de Pantelhó, cercana a Tzanembolom, donde opera un grupo armado desde hace algunos años. Pobladores de la zona dijeron que los hechos ocurrieron al mismo tiempo que en otros estados como Jalisco, donde fue capturado y muerto “El Mencho” se realizaban bloqueos carreteros, quema de vehículos y de locales comerciales. Los informantes comentaron que presuntamente la unidad incendiada el domingo en Pantelhó era propiedad de las mismas personas que le prendieron fuego y lo hicieron supuestamente en protesta por el asesinato del capo y en solidaridad con las acciones que se llevaban a cabo en varios estados del país. Aunque el gobierno ya lo sabe, tal vez le sean útiles saber con mayor certeza dónde y a qué grupo pertenecen las células dispersas en diversos municipios del estado para tomar acciones. A propósito de “El Mecho”, no ha faltado quien asegure que el operativo fue realizado por fuerzas de seguridad de Estados Unidos, como si los 25 agentes de la Guardia Nacional muertos en la primera línea de combate fueran gringos. Fin.