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Hoy Escriben - Elio Henríquez

Rotonda Pública

No había necesidad de generar problemas

No podía ser de otro modo: el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, echó reversa en su propuesta de adelantar el fin del ciclo escolar 2025-2026, luego de las numerosas críticas de padres de familia y maestros, principalmente.

Bastaron unas horas para que se hiciera escuchar con mucha contundencia la inconformidad casi generalizada a partir del 7 de mayo en que el funcionario dio a conocer la propuesta, pensando tal vez que iba a quedar bien modificando el calendario que la propia SEP había elaborado, pero le salió el tiro por la culata.

Los primeros que respingaron fueron los padres de familia que serían los más afectados, ya que tendrían que dejar a sus hijos en casa durante tres meses que abarcaría el período vacacional. Una locura.

También la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) protestó porque consideró que la medida tenía fines políticos y pretendía desactivar la huelga nacional programada para realizarse próximamente a nivel nacional, con la participación de los estados en los que tiene presencia, entre ellos Chiapas.

Modificar el calendario escolar afectaría también en otros sentidos, no solo el educativo propiamente, pues, por ejemplo, maestros y padres de familia tienen ya programadas sus vacaciones, boletos comprados y reservaciones hechas, por lo que tendrían que hacer cambios que no siempre se pueden realizar, o en algunos casos gastar más.

La propia presidenta tuvo que salir al quite y hablar del tema en su conferencia de prensa mañanera del viernes ante el malestar que la medida ocasionó desde que Delgado la anunció la semana pasada, aunque parece raro que la mandataria no hubiera estado enterada y tal vez de acuerdo desde que se convino modificar el calendario.

Después de los comentarios que hizo la mandataria el viernes en el sentido que había algo definitivo, daba la impresión de que solo se adelantaría el regreso a clases para agosto en lugar de septiembre como lo había dejado entrever Delgado, pero no, sorpresivamente ayer por la tarde él mismo informó que siempre no, que el ciclo escolar concluirá el 15 de julio como marca el calendario.

El acuerdo se tomó ayer luego de que se instaló la Primera reunión nacional plenaria extraordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), con la presencia de las 32 secretarías estatales de educación, como se supone sucedió cuando se convino en que se adelantara el fin del ciclo.

Así lo dio a conocer Mario Delgado al comenzar los trabajos: “Iniciamos esta sesión extraordinaria por un imperativo democrático. El país nos ha observado y la presidenta Claudia Sheinbaum nos ha observado a la reflexión y el diálogo profundo, como autoridades nos debemos al mandado del pueblo y a la sensibilidad de nuestra presidenta”. 

Delgado dio a conocer ayer mismo que se mantendrá el calendario escolar, luego de realizar un análisis exhaustivo del impacto territorial de las medidas planteadas el pasado 7 de mayo, al tiempo de señalar que esta determinación privilegia el derecho superior de niñas, niños y adolescentes a una educación integral, al tiempo que brinda certeza y estabilidad a millones de familias cuya organización cotidiana depende del calendario escolar.

Un poco con la cola entre las patas, no le quedó más que afirmar que “sabemos rectificar porque sabemos escuchar. La propuesta del 7 de mayo cumplió la función de detonar un debate necesario sobre la flexibilidad del calendario escolar y la conclusión ha sido clara: un cambio de esta naturaleza requiere de más participación”. 

Algo en lo que tiene razón el secretario y eso se debería de modificar más adelante, es que el último mes del calendario los alumnos se la pasan casi sin hacer algo y solo acuden a los centros educativos para cumplir con los 180 días obligatorios.

Lo que hizo ayer la SEP debió de hacerse antes de acordar la modificación del calendario escolar que tanta inconformidad ocasionó, pedir la opinión de los actores principales. O sea que Delgado lo hizo al revés y ahora está pagando las consecuencias.

Desde el mismo 7 de mayo se generó una gran expectativa entre padres de familia, profesores y alumnos que se quedaron con la idea de que se cumpliría el primer acuerdo, pero las aguas volvieron anoche a su nivel, dejando bastante estropeada la imagen de Mario Delgado, ya que con su propuesta se desestabilizó de alguna manera la tranquilidad social. 

Picotazos. Hablando de desastres, qué revés se llevó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien ha recibido críticas en México y en su propia patria por la gira trunca que inició la semana pasada por nuestro país, a causa de su discurso y su defensa del conquistador Hernán Cortés. La visitante, quien se ubica como la tercera o cuarta figura política más destacada en su país, fue arropada por la derecha mexicana y políticos o servidores públicos panistas. Flaco favor les hizo al venir a criticar los exitosos programas sociales del gobierno federal emanado de la llamada cuarta transformación, pues cuando vengan las campañas será fácil para el partido oficial asegurar que la derecha mexicana está en contra de los citados programas sociales. Se dijo, además, que Isabel venía a promover inversiones privadas a México. ¿Sería posible esto cuando afirmó que aquí hay un narcoestado? ¿Alguien promueve inversiones en un país así? Parece una contradicción. El asunto es que en su país le llovieron las críticas porque muchos aseguran que se organizó unas vacaciones, que dejó truncas, con dinero público. Llegó al absurdo de asegurar que suspendía su participación en los premios Platino en la Riviera Maya porque la presidenta la había boicoteado, algo que solo sus partidarios pueden dar crédito. El asunto es que fue una visita fracasada, organizada al vapor, que le ha acarreado más críticas que aplausos. Fin