La basura otra vez
La a veces tormentosa relación -por intereses mutuos- entre el ayuntamiento de San Cristóbal y el Sindicato Único de Trabajadores del Municipio de San Cristóbal de Las Casas (Sutram), que desde hace una eternidad encabeza José Domingo Ruiz Oseguera, ocasionó, una vez más, que el lunes pasado la ciudad coleta se quedara sin el tan necesario servicio de recolección de basura.
Lo peor fue que la ciudadanía no se enteró de que se suspendería el servicio sino hasta el mismo lunes mediante un escueto comunicado de Limpia municipal, cuando ya muchas personas habían sacado sus bolsas de basura a las esquinas o puntos en los que las recogen los empleados.
Más grave todavía, que el ayuntamiento que encabeza la morenista Fabiola Ricci Diestel no difundió ninguna comunicación para alertar a la ciudadanía sobre la suspensión del servicio.
Lo anterior ocasionó que se generara un vacío de comunicación que, como sucede en estos casos, fue llenado con todo tipo de especulaciones y cuestionamientos en medios de comunicación y redes sociales.
Ya se sabe que cuando la autoridad deja un vacío informativo, otras personas lo llenan, muchas veces para beneficio personal o de grupo, y más en estos casos cuando se acerca el proceso electoral y todo tipo de información o desinformación se usa para golpear políticamente a los adversarios.
Lo primero que le dijeron a la presidenta municipal que anda en campaña para buscar su reelección (ojalá que Morena no permita que alcaldes y diputados se reelijan y haga caso a la presidenta Claudia Sheinbaum), es que mejor se haga a un lado porque no tiene capacidad para gobernar.
Es cierto, el tiradero de desechos en las calles dio la impresión de falta de capacidad para gobernar, porque la recolección de basura es uno de los servicios más importantes para una ciudad, después de la seguridad y el agua potable.
Algunas personas reportaron que en un intento por retirar un poco de basura, hasta patrullas de la policía municipal recolectaron las bolsas, lo mismo que otras unidades oficiales, pero son tantas las toneladas que diariamente se generan que la mayoría se quedó en el suelo, a merced de los perros que rompieron muchos depósitos de plástico.
Empleados del sindicato denunciaron que en su enojo, la alcaldesa mandó a tirar decenas de bolsas con desechos frente a su auditorio ubicado en el barrio de San Diego.
Transcurrió gran parte del día lunes sin que la ciudadanía supiera bien a bien qué había pasado y cuáles eran las razones para que se suspendiera la recolección.
Fue hasta la tarde que empleados de Limpia afirmaron que los camiones recolectores no cubrieron las rutas correspondientes en protesta porque Ricci Diestel no ha cumplido algunos compromisos firmados con el sindicato.
Aseguraron que la presidenta ofreció a los trabajadores de limpia ocho camiones y sólo les ha dado tres; no ha pagado algunas jubilaciones, debe facturas de reembolso por medicinas, no tienen un hospital para emergencias, les falta combustible para los fines de semana, falta personal eventual y al personal femenino lo tiene haciendo trabajos de obras públicas.
Esa es la versión del sindicato, pero tampoco hay que olvidar que el dirigente Ruiz Oseguera, que lleva años en el cargo, se aprovecha de cualquier coyuntura política para poner contra las cuerdas a la autoridad municipal en turno y exprimir todo lo que pueda. No siempre todas sus demandas son justas, aunque si existe un acuerdo firmado se tiene que cumplir.
Tampoco hay que ignorar la corrupción que ha existido y sigue presente en la dirección de Limpia, pues se hace un buen negocio con la compra de refacciones para las unidades, sólo por poner un ejemplo.
El asunto es que la presunta falta de cumplimiento de acuerdos suscritos entre el ayuntamiento y el sindicato, ocasionó que San Cristóbal se “luciera” con montones de bolsas negras en distintos puntos.
Hace varios años, cuando el tiradero estaba en Predio Santiago, era frecuente que autoridades y pobladores de ese lugar chantajearan constantemente al ayuntamiento en turno para sacarle dinero, obras y otras ocurrencias.
Desde que la presidenta municipal Gerónima Toledo (2018-2021) hizo un convenio con las autoridades de la comunidad de El Aguaje, esos problemas disminuyeron, aunque también se les tiene que consentir, por decirlo de una forma.
Ojalá que no se repita el problema del lunes para que la ciudad no se vuelva a quedar con la basura en las calles todo un día, no sólo por el tema de salud, sino por el mal aspecto que se da a los visitantes nacionales y extranjeros.
Mientras tanto, los opositores internos y externos de Fabiola ya tienen material para las campañas políticas y golpearla políticamente.
Picotazos. Parece que el empresario y exalcalde coleto, Francisco Martínez Pedrero, conocido popularmente como Pancho, ya amarró la candidatura del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), para buscar ganar las elecciones municipales del 6 de junio próximo y sentarse de nueva cuenta en la silla que todos pelean porque deja mucho, mucho dinero, ya que fue designado coordinador de ese instituto político en San Cristóbal. Llama la atención que haya aceptado el cargo que lo pone en la puerta de la candidatura, que podría ser también a la diputación local, ya que de forma frecuente ha dicho que si no estaba seguro de ganar no le entraría. En la anterior elección fue candidato por el PRI. La pregunta es: ¿Dónde quedará el expresidente municipal y actual subsecretario del Servicio Nacional de Empleo, Marco Antonio Cancino que también busca repetir en la alcaldía? Hasta donde se sabe es militante del PVEM y anda en campaña con recursos públicos, aunque últimamente se ha notado un repliegue. Más adelante se verá. Fin.








