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Hoy Escriben - Elio Henríquez

Rotonda Pública

La era digital en lugar de golpes militares

Cuánta razón tiene la exsenadora colombiana, María José Pizarro, hija de Carlos Pizarro Leongómez, dirigente del Movimiento 19 de Abril (M-19), en el sentido de que la izquierda latinoamericana ha subestimado el terreno digital frente a una derecha que ya opera con estructuras coordinadas, bots y manipulación de algoritmos electorales para ganar elecciones en países latinoamericanos. 

Ahí están los casos del propio Colombia, Argentina, Chile y Honduras, cuyos gobiernos de izquierda o lo que sean, fueron desplazados por la derecha mediante una estrategia basada en gran medida en el tema digital orquestado en parte desde Estados Unidos. 

Lo anterior quedó más claro con la detención de exconsultor argentino ultraderechista, Fernando Cerimedo -preso en Bolivia, acusado de ser el autor intelectual del intento de asesinato de su expareja, Nadia Beller-, quien se jacta de haber hecho ganar a mandatarios de algunos de los países citados. (De la manera más tonta vino a caer preso. Y no solo eso: su expareja le sabe muchas cosas).

Y pareciera que en el caso de México es lo que está esperando la oposición que no hace trabajo de campo ni presenta un programa que atraiga a los votantes para desplazar al gobernante Morena, que sigue contando con el apoyo mayoritario, por más que haya ruido en las redes sociales.

Está claro que, para tratar de ganar espacios en las elecciones intermedias del 6 de junio de 2027, la oposición basará su discurso en acusar a Morena de ser un narco partido, además de la inseguridad, para lo cual se apoyará en el terreno digital con los nuevos, viejos o futuros Cerimedo que tienen lista la estrategia, basada en la desinformación.

De otro modo no se explica por qué los partidos opositores nada hacen en el país para ofrecer una alternativa mejor que la que tiene el partido oficial con su cuarta transformación con minúsculas. 

No solo nada hacen, sino que ahí está el caso de la cúpula del Partido Acción Nacional (PAN), con su dirigente Jorge Romero a la cabeza, que se encuentra en Europa buscando apoyo. ¿Cuántos votos podría obtener para sus candidatos en el viejo continente? Está claro que no son sufragios los que busca.

La oposición, que está desaparecida, está esperando, además, un golpe mediático fuerte desde Estados Unidos que mine a Morena para cachar algunos votos. Si eso no sucede, poco cambiarán las cosas.

En declaraciones a la prensa, Pizarro subrayó que la izquierda no le ha dado la importancia que tiene al mundo digital. Y es cierto como puede verse en las redes sociales con tantos excesos y mentiras, lo que plantea la pregunta de si es necesario regular el abuso en esos medios y, como dijo ella, construir soberanía tecnológica: software propio, redes propias y canales de comunicación más seguros.

Es de suponerse que, entre los temas tratados en días pasados entre el expresidente colombiano, Gustavo Petro -la víctima más reciente de esa estrategia- y la presidente Claudia Sheinbaum, está el de la parte digital, la nueva estrategia de la derecha gringa y de otros países para derrocar gobiernos ganando las elecciones con trampas, por lo que la izquierda tiene que unirse para enfrentar el nuevo desafío. Antes eran los golpes militares, ahora se aprovecha la era digital que sale menos costoso en términos políticos.

La siguiente prueba será en Brasil, donde habrá elecciones presidenciales el próximo 4 de octubre. Es probable que una vez que ha quedado al descubierto la estrategia encabezada entre otros por Cerimedo, el gobierno del país sudamericano haya tomado las previsiones del caso.

Si el presidente Luiz Inácio Lula da Silva logra mantener el poder venciendo a sus adversarios y sus modernas estrategias, la izquierda habrá dado un paso importante, pero si pierde quedarán solo México y Uruguay frente a esta nueva realidad y el laboratorio de la derecha en América Latina seguirá consolidándose.

La prueba después de Brasil será México, donde se renovarán 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados, congresos locales y ayuntamientos en todo el país.

Morena y el gobierno federal tienen que dar un paso adelante si no quieren llevarse un susto mayor porque la derecha está preparada para tratar de arrebatarles poco a poco el poder.

El discurso electoral de la oposición mexicana está listo y se basa en llamar a Morena narco partido y narco funcionarios a los servidores públicos, solo porque lo dice Estados Unidos o algunos de los funcionarios duros del círculo cercano de Donald Trump, aunque también es cierto que existen casos que no pueden ocultarse y que más les vale a las autoridades actuar antes de que sean balconeados. 

Un exgobernador de Morena en la cárcel no le caería mal para contrarrestar las críticas, aunque le salpique. Necesita adelantarse el partido gobernante y delinear una estrategia para no solo desmontar el discurso de la oposición sino endosárselo. 

Hablando de elecciones, Trump asegura que justo una vez pasadas las votaciones intermedias del 4 noviembre en Estados Unidos terminará la guerra que junto con Israel mantiene en contra de Irán. No se sabe si lo dice porque sin importar los resultados (hasta ahora todo indica que su partido, el Republicano las perderá) atacará con todo su poderío a la República Islámica o si buscará llegar a un acuerdo negociado.

Por lo pronto, ha ofrecido pagar 5 mil dólares a los adultos mayores si el partido Republicano gana los comicios. A ese grado de desesperación ha llegado y si le funciona sería el método para buscar la tan anisada reelección.

Picotazos. Al construir la rotonda en la entrada a San Cristóbal de Las Casas, las autoridades olvidaron algo muy importante: el peatón. Privilegiaron los vehículos, pero no pensaron en la gente que tiene que cruzar a pie esa zona tan importante que conduce al Hospital de las Culturas y al panteón municipal, entre puntos concurridos. Sería bueno que ahora construyeran pasos peatonales o a desnivel para proteger la seguridad de cientos de personas que se movilizan a diario en esa área, antes de que ocurra una desgracia. Están avisadas. Fin