¡Qué triste! ¡Qué coraje!
Es inevitable no sentir tristeza ni llenarse de coraje ante el asesinato de la estudiante española Claudia Tacoronte Aguilera, de apenas 21 años, quien era alumna de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), como parte de un intercambio académico con la Universidad de Granada, sucedido el sábado pasado en la Casa de Cultura de Cuautla.
De acuerdo con notas de prensa que citaron a testigos, la joven caminaba por la zona cerca de las 23 horas, cuando fue asaltada por un sujeto que presuntamente trató de robarle su teléfono celular, por lo que, para intentar protegerse ingresó a las instalaciones de la institución, pero el agresor la siguió y la atacó con una navaja.
Claudia acudió el sábado a la Fiesta Nacional de la Planta Medicinal, en Cuautla y por la noche fue interceptada por el sujeto, que finalmente le quitó la vida.
La joven, cuyo crimen ha conmocionado no sólo a la comunidad estudiantil y académica de la UAEM, quedó gravemente herida y murió dentro del inmueble, antes de ser auxiliada por paramédicos.
Algo grave está pasando en Morelos que tan sólo de abril de 2025 a la fecha, cinco estudiantes de la Universidad han sido víctimas de feminicidio, incluida Tacoronte Aguilera. (En ese estado fue asesinado también en el sexenio anterior el dirigente y activista Samir Flores Soberanes).
Como otros estados del país, Morelos ha tenido la mala suerte de que le impongan gobernadores como los nefastos Graco Ramírez (perredista), que desgobernó de 2012 a 2018, y qué decir el su sucesor, el funesto morenista Cuauhtémoc Blanco (2018-2024). Con Margarita González, actual mandataria (marca 4T también), Morelos se mantiene entre las entidades con más feminicidios, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. (De 2000 a 2006 sufrió al gobernador panista, Sergio Estrada Cajigal, quien usaba el llamado “helicóptero del amor).
A pesar del escándalo ocasionado en cada crimen, las autoridades poco hacen por mejorar la seguridad en Morelos, ahora, junto con México como país, en la prensa internacional a causa del feminicidio de Claudia.
Las autoridades de Morelos y de México corren ahora tratando de detener al asesino, pero por más que con su eventual encarcelamiento se haga justicia, nadie le devolverá la vida a la joven española que apenas en agosto había llegado a Morelos como parte de un intercambio estudiantil.
Si el asesinato de una persona en su propio país es triste y doloroso, que le suceda a alguien que viene de otra nación, y de otro continente en este caso, es doblemente desgarrador. Y si como ahora se trata de una joven que con tantas ilusiones cruzó el océano para prepararse y obtener una carrera, no hay palabras suficientes para contar su historia. ¡Qué dolor para la familia!
El caso de Claudia se ha difundido profusamente, sobre todo en México y España, por lo que en cuestión de seguridad la imagen de nuestro país ha quedado maltrecha. Por lo pronto, han sido suspendidos los intercambios académicos entre estudiantes de universidades del país ibérico con sus similares de México. No es para menos.
Las autoridades de Morelos y de México en general tienen la responsabilidad de detener y llevar ante la justicia al asesino de Claudia Tacoronte Aguilera, para que cuando menos el crimen no quede impune. Y sobre todo, que cesen ya la inseguridad y los feminicidios, no sólo en ese estado, sino en todo el país.
Mientras este hecho conmociona a mexicanos y españoles, principalmente, Morena sigue con la designación de sus virtuales candidatos a gobernador en Baja California (Julieta Ramírez), Guerrero (Beatriz Mojica Morga), Michoacán (Carlos Torres Piña), Zacatecas (Verónica Díaz) y Quintana Roo (Eugenio Segura), con los que buscará con sus aliados retener el poder en las elecciones de 2027.
Uno de los retos principales del partido gobernante antes de las votaciones es mantener la unidad interna, no sólo para triunfar, sino para hacerlo de manera contundente.
Parece que hasta ahora sólo ha habido una inconformidad abiertamente expresada por la alcaldesa con licencia de Acapulco, Guerrero, Abelina López Rodríguez, quien refiriéndose a la designación de Mojica afirmó que, “quien festeje me parece que está festejando la crónica de una muerte anunciada”.
Según ella, “ganaron en las encuestas el papel, pero yo tengo la encuesta real: Más de 100 mil personas caminaron conmigo en el apoyo para la presidenta en su segundo informe”. Es una clara inconformidad con el resultado que no le favoreció, aunque de antemano se había comprometido a respetarlo.
Da la impresión de que en los demás casos resueltos hasta ahora no ha habido inconformidades, cuando menos públicas, lo que significa que los y las aspirantes se han disciplinado y respetado la reglas que les puso el partido antes del proceso.
Picotazos. Una vez que se aprobó en el congreso local la reforma que consolida el principio de paridad de género en las postulaciones y garantiza una mayor participación de mujeres en las presidencias municipales, muchos presidentes municipales aceleraron el posicionamiento de sus esposas, hijas, hermanas, comadres, etcétera, para seguir en el poder, ahora tras el trono, y continuar haciendo dinero con recursos públicos. El reto ahora es que a partir de las próximas elecciones se aplique cabalmente la ley y sin simulaciones para que no haya las llamadas juanitas, lo cual está casi como de aquí al cielo, sobre todo en los municipios indígenas donde reina el machismo… Algo tarde, pero ya empezó un debate internacional un poco más formal sobre la Inteligencia Artificial que, según varias personas conocedoras del tema, amenaza inclusive con una catástrofe. Incluso, sus creadores más importantes están llamando a un pacto para frenar la competencia en la que se ven inmersos, a lo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entre otros mandatarios se ha opuesto. Habrá que ver si los impulsores de la IA son capaces de anteponer el interés general por sobre los suyos que giran exclusivamente en torno el dinero y el poder. A lo mejor ya es tiempo de que en el país se legisle sobre el tema. Es posible que algunas restricciones se apliquen después de que el tema ha saltado al debate público. Ojalá. Fin








