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Hoy Escriben - Elio Henríquez

Rotonda Pública

Taddei, decepción

Brasil, alegría

Dos temas cuando menos dominan estos días la agenda nacional e internacional con implicaciones en México, por partida doble, y a nivel latinoamericano y continental.

A nivel nacional está el escándalo en el que se metió, o dejó que la metieran, Guadalupe Taddei Zavala, hasta ayer presidenta consejera del Instituto Nacional Electoral (INE).

Qué revolcada le puso la sonorense a esa institución que tiene que ser uno de los pilares de México para garantizar la democracia a través de las votaciones para elegir a las autoridades de nuestro país.

Quien pensó que la llegada de una mujer apoyada por Morena cambiaría las cosas y evitaría la corrupción en el INE, se equivocó. 

Uno de los problemas en el INE es que se manejan muchos miles de millones de pesos y a muchas personas les gana la tentación y le meten mano a los recursos.

Desde que comenzaron a difundirse datos sobre posibles hechos de corrupción se sabía que Taddei Zavala no podría sostenerse en el cargo porque no tendría autoridad moral para seguir presidiendo una institución tan importante para los mexicanos. Todavía intentó patalear: “No me voy”.

La más contenta es la oposición que estaba buscando cómo deshacerse de Taddei Zavala porque la asocia con el expresidente Andrés Manuel López Obrador y por ende con Morena.

De hecho, podría decirse que es el partido oficial el más afectado con la salida de Guadalupe porque en teoría estaba más cargada a ese lado y ahora no se sabe quién quedará.

Sin embargo, ya ni a Morena y menos al país, le servía después del escándalo que se mandó con el manejo del dinero del INE.

Ahora vendrá el jaloneo entre Morena y sus aliados con los partidos de oposición que tratarán de designar a una persona afín a sus intereses, aunque el partido gobernante tiene mayoría y podrá imponer a alguien de su tendencia.

En una de esas, al partido oficial hasta le conviene una o un nuevo presidente del INE con mayor fuerza u oficio político para conducir el proceso electoral, sobre todo el presidencial de 2030.

Claro, lo ideal sería que todas las fuerzas políticas del país eligieran a alguien por consenso para darle mayor certeza a la ciudadanía que irá a votar en las siguientes elecciones.

Por un lado, está bien que la cloaca se haya destapado ahora y no cuando los comicios estuvieran más cercanos porque eso podría poner en entredicho las votaciones.

Lo más lamentable es que ya no hay en quien confiar porque la corrupción y la tentación por el dinero público está en todas partes, en todas las instituciones y a todos los niveles de gobierno.

Ojalá que esta sacudida le ayude al INE y que el cambio sea para bien del país, pero sobre todo, que ya dejen de saquearlo.

En el ámbito internacional, Brasil festeja la cuarta reelección del presidente Luiz Ignacio Lula Da Silva (¿que no habrá más políticos en ese país, pues?) que se repuso en el medio tiempo y convertido en el Pelé del futbol terminó goleando al derechista Flavio Bolsonaro.

Parecía difícil que pudiera levantarse después de la derrota en la primera vuelta, pero tuvo la capacidad de reorganizar a sus fuerzas y darle la vuelta.

Mucho tuvieron que ver los dos debates televisados en los que derrotó a Bolsonaro. En el último tuvo que pedirle disculpas por haberlo llamado “nueve dedos”, a causa de que Lula perdió un dedo de la mano debido a un accidente de trabajo cuando era joven. Fue un autogol del no muy experto político de derecha.

La derrota de Bolsonaro es también la del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de su grupo derechista que en todo momento buscaron hacer perder a Lula. 

Es un freno para la derecha que con la ayuda del presidente gringo venía arrasando en muchos países latinoamericanos (Argentina, Honduras, Chile, Ecuador, Colombia, Perú), por lo que sólo habían quedado Brasil y México.

No es poca cosa lo que para la izquierda, o lo que sea, ya no se sabe, representa la victoria de Lula, ya que Brasil y México son las dos economías más importantes de Latinoamérica.

Para el gobierno morenista de México hubiera sido terrible  que el país sudamericano cayera de nuevo en las garras de la derecha pro Trump porque habría quedado como un lunar más fácil de desaparecer en 2030.

Es importante también el triunfo de Lula porque ahora se sabe que a pesar de todas las mañas digitales que está usando la derecha es posible derrotarla y que la manipulación de la opinión pública no siempre funciona.

¿O será que el cerebro de toda esa estrategia era Fernando Cerimedo, ahora preso en Bolivia, quien hacía todo el trabajo operando bots en redes sociales para hacer ganar a los candidatos de la derecha?

Como sea, el gobierno morenista sabe ahora que puede enfrentar a la maquinaria derechista desplegada por Trump y su grupo de halcones en toda Latinoamérica y retener el poder.

Lo más triste para Donald es que posiblemente pierda las elecciones intermedias del 3 de noviembre, con lo que se le podrían complicar más las cosas.

Picotazos

Qué terrible lo que ocurrió el sábado en Ostuacán con el feminicidio de una mujer y de su nieta de 12 años. Se ha perdido la sensibilidad humana. Grave también resulta que las autoridades de seguridad no hayan protegido a los dos presuntos agresores y que uno de ellos fuera linchado y el otro lesionado... Como marca la tradición, con la penúltima semana de octubre se apareció el frío por San Cristóbal de Las Casas. Aunque no han caído heladas fuertes algo se han acercado para no perder la costumbre. Fin.