Megacable

Desierto

“Las mentiras corren carreras cortas, pero la verdad corre maratones”: Michael Jackson, el rey del pop.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) inició una demanda de Acción Colectiva en contra de la empresa Megacable, ante el incremento de reclamos de consumidores por fallas recurrentes en los servicios de telecomunicaciones que ofrece dicho concesionario.

Entre los motivos se encuentra la constante pérdida de señal por periodos prolongados, así como el cobro –indebido– a pesar de la falta de servicio.

La acción legal exige a Megacable, en beneficio de más de cuatro millones de suscriptores, a cumplir la entrega de sus servicios de telecomunicaciones de acuerdo con lo que está obligada, ya que al presentar fallas recurrentes afecta los derechos fundamentales de sus consumidores consagrados en el artículo 6 de la Constitución Política.

Para Profeco no pasa desapercibido que Megacable es el operador de telecomunicaciones y de televisión restringida que más quejas por cada millón de suscriptores ha recibido en la actualidad.

Profeco detectó un incremento notable de denuncias en Oficinas de Defensa del Consumidor en diversas entidades del país. En Tuxtla, de 5 estrellitas Megacable está calificada apenas con dos. Son largas filas en ventanillas de quejas.

Monstruo

Un usuario tuxtleco relató en su cuenta de Facebook su amarga experiencia con esa empresa que nació en Sonora en 1988 y diez años después ensanchó su poder al sursureste, llegando a Tuxtla Gutiérrez. Es uno entre tantos miles.

Se promociona como empresa “líder en televisión de paga”. Nada más descabellado. En 2006 le agregó el servicio de telefonía digital y al año siguiente empieza a cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores. Para entonces ya es un monstruo bursátil.

Dice el cliente: “Fui a cancelar el servicio de internet porque es intermitente con muchas caídas y tuve que contratar un nuevo proveedor con fibra óptica.

Tuve pérdidas en mi empresa. Por tal motivo cancelé Megacable y ellos se rehusaron a hacerlo diciendo que debía esperar dos meses más y me los cobrarían.

Les dejé el equipo de internet y se rehusaron a recibirlo y que volviera hasta en dos meses. Les dije “yo ya corté el internet y no se usará más, tengo otro proveedor”. Todo terminó en que dejé el equipo en la mesa de la encargada quien fue altanera al igual que el cajero y me retiré.

Llamé al centro de atención y ellos me dieron un folio para proceder a cancelar mi servicio; sin embargo, tampoco se pudo. Tuve que esperar dos meses para cancelar. Y pagué internet sin haberlo tenido activo.

Lo más absurdo fue que me marcó hace unos días una persona diciendo ser el gerente de gerentes de Tuxtla de todos los centros y que estaba llamando para saber lo ocurrido. Le dije que ya había resuelto mi tema y que ya era tarde contar todo y mis pérdidas, etc.

Y de pronto me colgó...le marqué de regreso tres veces; le iba a decir que ahora entendía el por qué la situación de su personal, siendo él un jefe grosero que cuelga y no sabe escuchar a sus clientes. En fin. Megacable requiere leer esto porque un día no tendrán clientes como a mí”.

Anomalías

Paco Cordero Fernández es destacado académico, periodista y analista en temas financieros. Cordero divulgó un estudio muy completo, con gran rigor social y reflexivo, sobre el servicio que ofrece Megacable a miles de clientes capitalinos, todos insatisfechos.

Abre su investigación con la cita de Philip Kotler “La mejor publicidad es la que hacen los clientes satisfechos”. Tanta verdad en esa frase como el aire que respiro. O, como diría el gran Michael Jackson “Las mentiras corren carreras cortas, pero la verdad corre maratones.”

Cordero escribió: Se ufana de ser gran empresa de primer nivel; de ofrecer canales de televisión en HD; un internet con velocidades superiores a Infinitum y alternativas para las empresas con un menú de sistemas de comunicación, y para convencer a los consumidores repiten y repiten sus promocionales sin importarle interrumpir la continuidad de los programas. Eso es Megacable.

En Tuxtla Gutiérrez, desde que compró Cable de Tuxtla, prometieron mejorar el servicio. Es cierto, amplió la cobertura en televisión de paga y con las reformas en telecomunicaciones implementó los servicios del llamado Triple Play: Tv–Internet–Telefonía; pero el que tanto abarca poco aprieta.

Como suscriptor de cable (y próximo a dejar de serlo), he sufrido y presenciado la infinidad de anomalías de esta empresa que solo promete y promete y no se cansa de prometer que ofrece un servicio de primer nivel”.

Resumen

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revela que, de 28 países, México ocupa el segundo lugar en donde más caro se paga el servicio de Internet. Al paso que va, llegará un día no muy lejano en que Megacable se quedará promocionando sus bienes en un desierto.