Julión Álvarez
La cantina El pelucas
Caldito de shuti
ERA y niños chingones
“Pero solo soy un simple terrenal
Que vive alucinando
Eso de llamarte por las noches y colgar
Se me sigue dando…”
¿Quién no ha derramado lágrimas con la de Terrenal escuchándola en El pelucas, con tres o cinco caguamas adentro? El pelucas es esa cantina emblemática ubicada en pleno corazón tuxtleco, única porque no pierde su esencia sirviendo a su clientela los famosos consomé de shuti.
La música guarda una conexión directa con nuestro sistema límbico, más si estamos atravesando algún conflicto de amor. Carmen, de Maria Callas, me hace llegar a Nirvana.
“Quise ahogar mis penas en licor, pero las condenadas aprendieron a nadar”, dijo alguna vez la extraordinaria pintora mexicana Frida Kahlo, cuyo amor y desamor por Diego Rivera es, tal vez, una novela trágica.
En un Deja vu macabro pues hace años vivió lo mismo, el cantante de Terrenal, Julión Álvarez, padece una profunda depresión debido a que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo tiene en la mira otra vez.
“Nunca había llorado como ahora”, confesó a sus fanáticos el originario de La Concordia y amante de los caballos purasangre. Julión abandonó sus estudios en el Instituto Tecnológico de Tuxtla para dedicarse a la cantada. Y vaya que le ha ido súper bien.
Julión está como el funámbulo en el alambre, ya que se encuentra en una delgada línea de lo legal y lo prohibido, bajo sospecha por su música y sus presuntos nexos.
Julión tuvo una notable presencia política en el pasado, cuando la música y el alcohol contaminaron la esfera gubernamental. Él se paseaba en palacio de gobierno con su camisa negra y su crucifijo de la Santa Muerte en el pecho.
Lo congelan
Desde el 24 de mayo (2025), Estados Unidos le congeló la visa y no puede entrar a ese país, en donde registra sus mejores ingresos. En una gira, la más pírrica si usted quiere, Julión gana hasta 3 millones de dólares, por eso lo llaman el rey de la taquilla.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos liga al chiapaneco con un grupo criminal, pues su representante fue Chucho Pérez Alvear, asesinado a tiros en la plaza Miyana, Polanco, en Ciudad de México. Y Alvear caminaba en el inframundo.
A las 14:30 horas del 4 de diciembre (2024), Alvear comía en el restaurante El Bajío, tomando champaña. Un sujeto se baja de una moto. Porta un casco para ocultar el rostro. Desenfunda pavorosa pistola y le da siete balazos a Alvear.
Gente perversa
Una fuente me ha dicho que Alvear solía reunirse con gente perversa en el famoso hotel Sheraton de Paseo de la Reforma. A través de su empresa Diamante promocionó a artistas de narcocorridos, entre estos Gerardo Ortiz.
Documentos del Departamento de Justicia de EE. UU. revelan que, durante 2018 y 2019, Ortiz estuvo en Aguascalientes, Mexicali, Salamanca, Chiapas y San José Iturbide organizado por Pérez Alvear.
Me parece que Julión es un buen hombre, solo ha cometido errores notables: ambición y relacionarse con gente equivocada… y los errores se pagan caro, a veces incluso con la vida.
Niños chingones
Aquí, en días pasados, conté una historia conmovedora. Les dije: “Maneja el balón como un dios del Olimpo porque, quizá, su alma está motivada por el gran Zeus. Trae en las venas el amor al fútbol al ser hijo de un mediocampista que jugó en el club Toluca.
Con tan solo 16 años, Gilberto Mora Zambrano, nacido en Tuxtla Gutiérrez, se ha convertido en una brillante figura del balompié profesional y, tras debutar en la Selección Mexicana, alista maletas para irse a Europa, concretamente en La Masía, una de las canteras más prestigiosas del mundo”.
Bueno, me da mucho gusto compartir otra noticia de niños chingones que representan un paradigma de la reingeniería integral que vive el estado. Atrás quedan los días amargos.
En Camboya
Carlos López / Cuarto Poder.
Cinco niños, originarios de Tuxtla Gutiérrez, destacaron en el Campeonato Internacional de Cálculo Mental Aritmético, celebrado el 20 de julio en la ciudad Phnom Penh, Camboya.
Anahí Moreno, madre de Octavio Roblero, uno de los niños participantes, relató en entrevista que el certamen convocó aproximadamente a 600 niños de 40 países como La India, China, España, Rusia, Perú, Colombia.
Octavio logró una evaluación perfecta, resolvió 70 operaciones complejas que incluyen desde sumas, restas, raíces y potencias, en un tiempo de cuatro minutos con 59 segundos, ganando la Copa de Champions.
Mi opinión
En Chiapas tenemos niños de altas capacidades intelectuales que estudian con un profundo sentido de amor y entrega total. Mozart, el gran ajedrecista Gari Kaspárov, la activista Malala Yousafza fueron niños genios.
En la lista también debemos incluir al gobernador Lalo Ramírez quien, en su niñez, moldeó talento, valores familiares, disciplina y perseverancia. Ahí está la clave del humanismo con que gobierna…
¿Y sabe qué es lo mejor? Que aquí no se escucha esa infame música de narcocorridos…